massobreloslunes: Mala suerte y voluntad -- TMC3

martes, 14 de junio de 2011

Mala suerte y voluntad -- TMC3



Mala suerte: que la red gratuita que pillas en tu casa desde hace meses deje de funcionar justo el segundo día después de empezar el Michelian Challenge.

Voluntad: dispuesta a no defraudar a tus sufridos lectores, agarras la bici, que lleva tirada en el armario desde que te diagnosticaron rodillas de anciana, le inflas las ruedas y allá que te vas a la plaza de la Catedral a pillar wifi gratis. Todo sea por no quedar en ridículo el tercer día de tu propio y autoestablecido Desafío Micheliano.

Así que aquí estoy, en la Catedral, como las primeras semanas de mi vida gaditana. Está terminando de anochecer, porque Cádiz tiene los días más largos de la península, y el cielo es de un bonito color turquesa oscuro. En las escaleras no hay ningún guiri chateando con su novia transoceánica, así que estoy solita absorbiendo inspiración y ancho de banda. Me gusta esta catedral a espaldas del mar, con la piedra agujereada por la sal del aire, rodeada de palmeras que se balancean con la brisa. Hace una noche perfecta, y al menos el Michelian Challenge me ha servido para recordar lo feliz que es ir en bici por una ciudad que oscurece.

Hoy no tengo mucho que escribir. Es uno de esos días que terminan y te dejan con la sensación de ser Sísifo: exhausto, contemplas la piedra que por fin has conseguido subir a la montaña y sabes que mañana estará otra vez al pie de la ladera. ¿Esto es la vida? Me pregunto. ¿Esta sucesión de días? Levanto la cabeza, veo los balcones abiertos y las luces encendidas y casi puedo imaginar la sensación de estar en tu casa en una noche como ésta, con el balcón abierto y el vientecito fresco y salado entrando hasta la cocina. Si la vida es esto, esta noche está fingiendo bien, la cabrona. Se las está apañando para aparentar que tiene momentos así, calmados, perfectos, con la temperatura justa, con el psicótico viento de Cádiz parado por una vez.

A lo mejor este momento perfecto es una recompensa. Porque me siento heroica viniendo a escribir en bicicleta después de un día agotador. Siento que soy una caballera andante en su montura metálica que viene a cumplir la estúpida misión de salvar al mundo escribiendo un post. Aquí estoy, mundo. Para ti soy sólo una rubia en chanclas que escribe en su mac, con la bici a los pies como un animal que descansa. Para mí soy grande hoy, a la altura de Mariana Pineda y Juana de Arco: una heroína de la prosa de la experiencia.

Y entre fanfarrias y plantillos lo dejo ya, que no quiero más que irme a casa y echarme a dormir.

4 comentarios:

  1. Uno de los mejores post que he leído de la gente que escriba día a día tenga sentido o no, sea comprensible o no.

    Mis felicitaciones rubia heroica, te leo desde mi mac.

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  2. Pues con esto que te ha pasado, sólo se me ocurren dos posibles explicaciones
    1- Una señal de que no es buena idea proponerse retos así. Y como castigo divino, te quedas sin wifi

    2-Un guiño suertudo del destino. Después de un día sisífico, cogiste la bici y deambulaste por una plácida noche. No está nada mal ¿no? Bueno, a mí me ha dado envidia XD

    Teniendo en cuenta que esta tercera entrada es la que más me ha gustado (sin desmerecer las anteriores), yo prefiero quedarme con la segunda.

    Un saludo :)

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  3. Me encanta la sensación de ponerme en el ordenador y saber que cuando entre va a haber un nuevo post! Tu reto me mola mil!
    ASP

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  4. El reto te está sacando brillo. Muy bien este post!!

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