massobreloslunes: 25. Tres días en el mundo

lunes, 8 de agosto de 2011

25. Tres días en el mundo



Puedo escribir muchas cosas hoy.

Puedo ponerme cursi, como dice Sabina, y hablar de tus ojos, que son entre verdes y marrones, que sonríen casi todo el rato y que brillan con cierta luz de forma diabólica. Los ojos que me costaba mirar la primera media hora que pasamos juntos. Los ojos sobre los que colocaba las manos anoche para que no me deslumbraran. Puedo hablar de tus manos diestras ordenando objetos en la furgo, moviéndose con fluidez lenta y preparando el desayuno por la mañana en mitad de un prado desierto y lleno de flores. Puedo escribir sobre escucharte cantar Vetusta Morla en una carretera recta entre campos amarillos y que, de repente, mientras la letra decía "mírame, soy feliz/ tu juego me ha dejado así" tú giraras la cabeza y me miraras, sonriendo con la luz sobre tus ojos terribles, y me estrujaras el corazón como una servilleta vieja.

Puedo ponerme seria y hablar de que en un mundo donde cada vez cuesta más encontrar a personas valientes te he encontrado a ti, que de puro bravo estás medio loco, como yo, y que te has lanzado conmigo a desafiar en sesenta horas a todas las leyes de la lógica. Puedo decirte que el sentimiento más potente que tengo hoy es la admiración por cómo has sabido vivir esto, con la sinceridad y el coraje de un guerrero de la roca. Puedo gritar que estoy orgullosa de la cordada súbita y bien avenida que hemos compuesto este fin de semana.

Puedo ponerme alegre y contarte lo bien que lo he pasado, lo maravillada y agradecida que me siento de que todas las piezas del puzzle hayan encajado en su sitio. Unas con más facilidad que otras, claro está; algunas ha habido que probarlas varias veces y colocarlas despacio entre charlas en voz baja bajo un edredón nórdico. Pero en general diez sobre diez, pequeño, encadene a vista al primer pegue. Qué divertido ha sido escalar contigo a pesar de tu capacidad justita para el refuerzo positivo y a pesar de que me empeñe en utilizar las rodillas en vez de los pies. Cómo me ha gustado cantar Fito a voces y buscar prados para pasar la noche en la curva de las carreteras.

Puedo ponerme entusiasta y declarar, hoy por hoy, que la vida es de los valientes y de los kamikazes, que le siguen pasando cosas buenas a la gente buena y que si vosotros, oh lectores del blog, queréis descubrir de verdad la aventura de la existencia, no os va a quedar más remedio que echarle huevos e ir por el mundo con el corazón abierto y un coraje sin fisuras. Que no existen medias tintas para esto y que no me importa nada lo que pase ahora, porque no me arrepiento ni de un solo movimiento, desde el primer mail hasta el último beso.

Y al final, entre esta montaña rusa de emociones te me quedas tú, estremecido y lejano, brillante y consolador como una estrella. No quiero escribirte para cristalizarte ni quiero exhibirte como si fueras un trofeo. No quiero dramas, ni planes, ni apegos. Quiero regalarte estas palabras. Quiero recordarnos hermosos y alegres, morenos y fuertes como limones. Quiero que seas mi sonrisa en la cara en esta tarde de lunes y ser la sonrisa en tu mañana de martes. Quiero que siga siendo sencillo aunque no sea fácil. Y quiero darte las gracias y un beso de buenos días, y quiero terminar esto, darme una ducha e irme a la cama, porque hoy ha sido un día largo, estoy hecha polvo y hasta un corazón valiente de guerrera necesita a veces un descanso.

10 comentarios:

  1. Ay, Marinita.

    Me sonrío de intuirte así de llena, y me sonrío porque cada una de tus palabras me recuerda a mí misma hace exactamente 4 años: la valentía, el kamikazismo, las furgonetas, los prados donde pasar la noche, la escalada, las cordadas...

    ¡Disfrútalo!

    Besotes,
    Leti

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  2. Illo, dejad de llorar todos, ¿no? Que me voy a poner tonta!

    Leti, ¿¿qué Leti?? ¿Leti cole? ¿Escalada? ¿Qué me he perdido? Si eres otra Leti y debería identificarte así de primeras, disculpa, es que es temprano y aún tengo el cerebro en off.

    Besos a porrillo.

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  3. Qué puedo decir pequeña....eres GRANDE¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
    Gracias por estos buenos dias de martes tan maravillosos¡¡¡¡
    No lo olvides nunca....

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  4. Sí, Leti cole. Similar escalada, similares cordadas, furgonetas (botellas de vino legendarias y sublimes ollas de pasta con verduras), valentías, prados y hasta susurros bajo el nórdico...
    Sólo que un poquito (bastante) más al norte de la Península.
    ¡Sorpresas te da la vida! :-)

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  5. Leti quilla, lo que no te pase a ti... xDDD Me alegro de verte por estos lares después de tanto tiempo y espero que te vaya todo estupendamente... aventuras kamikazes incluidas.

    Un abrazote.

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  6. Todo bien, sí. Incluidas las aventuras kamikaze, aunque no sean las mismas jejeje. Yo también me alegro por ti, disfrútalo mucho que las furgonetas son muy intensas ;-)

    Besito!

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