massobreloslunes: Escribirlo todo

lunes, 19 de diciembre de 2011

Escribirlo todo

En este vídeo dice Adam Ondra, un escalador que se parece preocupantemente a Harry Potter, que él quiere escalarlo todo. Paredes verticales, desplomadas, boulder, deportiva... todo.

Así me siento yo con la escritura. Yo quiero escribirlo todo.

Quiero escribir novelas policiacas, románticas, de humor, dramones tremendos que al final se arreglen en un final feliz. Quiero escribir poesía rimada, humorística, seria, poesía de Dios Se Me Está Partiendo el Corazón Ahora, sucedáneos de Luis García Montero, acrósticos, verso libre. Quiero escribir ensayos sobre literatura o psicología. Quiero escribir biografías de gente conocida e inventarme una para mí. Quiero escribir mis diarios, siempre, y cuentos cortos y largos, incluso algún microrrelato, aunque se me den fatal.

Quiero escribir realismo sucio, con descripciones escuetas de escenas urbanas que terminen en un final inquietante y Carveriano. Quiero escribir sencilla, como Auster, y a veces dejarme ir con metáforas coloridas y largas, a lo Belén Gopegui o Isabel Allende. Quiero tener una imaginación desbordante y también la capacidad de atenerme a lo real. Inventarme mundos extraños y explorar el que ya tenemos. Escribir con ilusión Coelhiana o cinismo a lo Buckowski, con ironía a veces, con sencillez, con pasión siempre.

Quiero relatar lo que me pasa todos los días e inventarme lo que me gustaría que pasara. Quiero contar las historias de la gente que se me cruza por la calle, hablar de mis amigos y de la gente linda, explicar por qué me parecen importantes casi todas las cosas. Quiero escribir sobre nadar, sobre escalar, quiero contar mis recetas de cocina favoritas y la mejor manera de pintarse las uñas. Quiero escribir en primera persona, en un tú indefinido, en narrador omnisciente. Quiero escribir bellas historias de amor y sucias escenas de sexo.

Quiero escribir por las mañanas, cuando me levanto y todo está silencioso y frío, mientras se hace el café en mi cocina-armario y se despierta el sol por detrás de la Catedral. Quiero escribir en el trabajo, en los ordenadores corporativos que no me dejan abrir más que el bloc de notas chungo porque no tienen Office, o en las libretas con publicidad de los laboratorios. Quiero escribir por las tardes, ahora que anochece temprano y está bien quedarse a veces en casa, protegido por la luz del flexo. Quiero escribir de noche, cuando todos se han callado, no me queda nada por hacer y puedo escuchar mis pensamientos alinearse tranquilos y claros.

Quiero escribir en mi moleskine, en los asientos traseros de un autobús de línea o en un avión, justo antes de que empecemos a aterrizar y las azafatas me obliguen a cerrar la mesita. Quiero escribir en mi Mac blanco de teclas suaves o en teclados antiguos que hagan mucho ruido cuando los pulse rápido con mis dedos de uñas pintadas. Quiero escribir en libretas grandes de anillas, con hojas blancas o de rayas (cuadros no, cuadros nunca).

Quiero escribir sola en casa, en talleres rodeada de gente, en bares. Quiero escribir en mi salón mientras un hombre guapo también escribe o quizá lee, o cocina algo rico mientras me mira a ratos de reojo. Quiero escribir desnuda o con mitones en las manos porque hace muchísimo frío. Quiero escribir despacio, parando en cada párrafo para mirar el Facebook, o deprisa, dejándome llevar mientras se me olvida el resto y pienso en que cuando tecleo a gusto la boca me sabe a sangre.

Quiero escribirlo todo.

(El tema, supongo, es que hay que vivir un poco también. Qué pereza.)

5 comentarios:

  1. Supongo que depende de uno mismo que se convierta en una adicción o una buena costumbre. En mi escasa experiencia, creo que solo se puede escribir si previamente has leído/vivido. Lo demás es simple tramoya sin sustancia.
    Un saludo.

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  2. Te voy a hacer una confesión. ¿Hiciste tú el ejercicio, en el taller de la Casa de Porras, del yo ideal? Los apuntes que yo hice, en esa ocasión, hace ya más de tres años, presentaban a un personaje que se parece misteriosamente a ti. Y encima lo llamé Marina. Cuando conocí tu blog, me asusté un poco.

    Mi ideal, ahora, es conseguir aplicar a las cosas a las que me dedico una pasión parecida a la tuya.

    Un beso

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  3. Ooohhhhh......! magnífico!

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  4. Si pudiese pedir un deseo ahora mismo, diría que ojalá todo el mundo tuviese algo que le hace vibrar tanto como a ti escribir. Contagias pasión, y eso no es fácil.

    Ains... haces el mundo un poco más bonito! :)

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  5. Ya estás tardando ;)

    (Y lo siento pero me has provocado una imagen mental de una moza escribiendo en el portátil, completamente desnuda excepto por los mitones porque tiene frío en las manos XDDDDD)

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