massobreloslunes

jueves, 8 de diciembre de 2011

Está siendo un puente muy, muy extraño. Se me olvida que el puente de diciembre siempre me perturba porque está muy cerca de la navidad, y la navidad me perturba hasta límites insospechados. Es la época del año que más emocionalmente tarada me hace sentir, con diferencia.

Estoy sentada en el sofá de la casa de mi abuela, mientras mi perro apoya la cabeza en el sofá y hace unos gruñiditos guturales con una pelota de tenis en la boca. Si pretende que se la tire, va listo, porque yo ni saco al perro, ni alimento al perro, ni juego con el perro, que no es mi perro. Llamadme insensible. El caso es que ayer llegué de El Chorro un poquito mejor que muerta, que empiezo a sospechar que no tengo edad para tanto ejercicio físico combinado con dormir en el suelo de una tienda de campaña, y hoy he conseguido medio recuperarme, combinando cafés, siestas y analgésicos, y sobre todo escribir. Porque si hay algo que me incomoda de estar fuera de casa es no poder sentarme a solas frente al ordenador para escribir un rato.

La escritura moldea mi percepción de la vida de una forma curiosa. Me ayuda a ordenar lo que vivo, y, sobre todo, me da el sentido de mí misma como persona que escribe y que así consigue alzar la voz. De verdad, de verdad que no termino de entender cómo lo hacéis el resto. Por eso estos días campestres andaba sintiéndome un poco rara, como perdida, y me preguntaba por qué si todo iba bien: escalar, estar con los amigos, ir y venir y disfrutar del sol increíble de Málaga en diciembre. Y creo que es por dos cosas: la primera, porque yo me siento más sola si estoy rodeada de gente. Empiezo a percibir con claridad la barrera que nos separa a los humanos por el simple hecho de ser eso, humanos, y me entra la angustia tremenda de no importarle a nadie y me saturo y no puedo respirar. Además, si no escribo me pierdo. Si no tengo mis ratitos de sentarme a solas a anotar la vida, es como si se me escurriera entre las manos en un todo difuso de experiencias y sensaciones que se me mezclan y me aturden.

Ahora estoy así, aturdida, sin saber muy bien cómo voy a atravesar estas semanas que le quedan al año. Llega la navidad, ya lo he dicho, y de verdad que me aberra. Su obligatoriedad, lo mucho que brillan la carencia y la tristeza cuando uno las tiene en medio de esa supuesta felicidad obligatoria. Los días cortos, las noches largas, el frío húmedo de costa que no se quita por muchas mantas que uno se eche encima por las noches. Acordarme de otras navidades más o menos afortunadas, de J. y yo comiendo caramelos de chocolate rellenos de toffee mientras buscábamos regalos en el Hipercor. Pensar por enésima vez un regalo absurdo para mi padre, recibir por enésima vez un "cómpratelo tú, que yo te lo pago luego" de su parte. Quedar con mi padre y su mujer, la persona más malvada de mi vida real. Las cenas, las comidas, el décimo de lotería, más cenas, más comidas, mantecados, la sensación angustiosa de que tu cuerpo es un blandiblú.

Ya llegará el momento de hacer balance de este 2011 que se acaba. Digamos que hay muchas cosas que pensé que cambiarían y no han cambiado, como el Acné del Averno o mi soltería sentimental. Hay otras que pensé que no cambiarían y han cambiado, como mi estatus social gaditano, empezar a escalar, escribir todos los días o tener sexo con alguien que no fuera J. El tema es que recuerdo que como deseo pedí "alguien a quien querer y cuidar", y bueno, ese alguien no ha aparecido, aunque siempre se puede querer y cuidar a los que tenemos cerca, y eso intento. El otro día soñé que me cogía de la mano con un chico desconocido: no había sexo ni amor ni casi palabras en ese sueño; solo estábamos sentados juntos, había más gente alrededor y todo lo que recuerdo es cogerle de la mano y apretársela, como diciendo "estoy aquí y tú también, estamos juntos y eso es lo que importa". Y esta noche he soñado que se acababa el mundo porque todo se inundaba, y yo caminaba sola por el resquicio de tierra que quedaba junto al agua, con una mochila grande de acampada y una navaja en la mano. No tenía miedo, sólo sabía que tenía que salir adelante y que nadie iba a ayudarme a hacerlo.

Así que tal día como hoy, sobrellevando como puedo estos sentimientos de soledad que me acompañan últimamente, corrijo: quiero a alguien a quien querer y cuidar Y que me quiera y me cuide. A alguien que me coja de la manita en las horrorosas reuniones sociales navideñas y me diga "estoy aquí y después vamos a casa, no pasa nada, no te preocupes". A alguien que me quiera y me vea, que piense en qué necesito y me lo regale envuelto en papel de colores. Lo peor de este asunto es que ahora mismo como que he perdido la esperanza en ese sentido: me parece ciencia ficción que alguien me quiera, y eso es terrible. Sé que MQEN tiene razón: que no hay que pensar ni esperar ni darle vueltas, porque al final las cosas simplemente suceden, y uno tiene que centrarse en ser el tipo de persona que quiere ser. Pero el hecho de no tener esperanza me parece más triste todavía que no tener pareja.

A veces, cuando me pongo metafísica y me harto de la paleodieta, me pregunto si el Acné del Averno no será más que un reflejo de ese convencimiento íntimo de que no le puedo gustar a nadie siendo como soy. Estos días en el campo tenía la cara fatal, pero fatal fatal mortal de necesidad, de no encender la luz del baño del camping para no verme en el espejo, y había momentos en que no podía dejar de pensar "¿cómo te va a querer alguien con estas pintas?" lo cual es muy, muy triste y muy, muy doloroso, sentirte así de invalidada por algo sobre lo que no tienes control.

En fin, yo qué sé, me estoy deprimiendo. No sé muy bien qué quería escribir hoy, y de hecho ésta es como la cuarta versión del post que tengo. Sé que mi ciclotimia me devolverá a la alegría en unos cuantos días, pero odio esta época del año y esta oscuridad prematura, y al final esa tristeza también se acaba filtrando en lo que escribo. Le quedan veintidós días al año. Veintidós días en los que estoy dispuesta a sorprenderme. Después ponemos de nuevo una marca aleatoria en el continuo del tiempo y empezamos a contar: otro capítulo, otra aventura, otra ilusión. Yo ahora me agarro al teclado del portátil e intento resistir los embates del tiempo y este ligero mareo que me aprieta las sienes con un dolor intermitente. Y a lo mejor de esto va la vida: este capear el temporal como buenamente se puede, este intentar respirar cada vez que sacas la cabeza del agua, este confiar contra todo pronóstico, contra toda lógica humana; este seguir esperando las cosas buenas con una fe que a veces raya la estupidez.

12 comentarios:

  1. "(...)Pero también
    la vida nos sujeta porque precisamente
    no es como la esperábamos".

    Jaime Gil de Biedma

    :) ·

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  2. Espeluznante lo identificada que me he sentido con esta actualización. Si es que está claro que la navidad, con sus lucecitas y su noche prematura induce a los pensamientos depresivos. Al menos a mí también me pasa.

    Y creo que es inevitable sentirse vulnerable de vez en cuando. Pero eh, yo pienso que molas. Mucho. Y que por cuestión de probabilidades, mucha otra gente pensará lo mismo. Y que también por cuestión de probabilidades, un día te cruzarás con alguien. Y quiero creer que cuando ese día llegue, mirarás hacia atrás y pensarás que ha valido la pena. En realidad es un poco de fe, como dices, pero fe basada en la experiencia. Y en realidad es bonito tenerla.

    ¡Ánimos!

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  3. Maria, guapisima, y lo digo con todas las letras... t entindo, has expresado muy bien lo q provocan stas fechas a las personas q tenemos deseos no satisfechos... d momento. Pero quiero darte un aliento d esperanza, la vida es mucho mas imaginativa q nosotros y cuando menos t lo esperes t llegara lo q tanto anhelas. Escucha a Martin Gaite: vino rodado, como todo lo q vale la pena, como cualquier cambio revolucionario, d puro simple, inconcebible antes d surgir... tu lo sabes, si todo fuera siempre perfecto no podriamos comparar... disfruta ahora lo q tienes con CONFIANZA porque eres una tia GENIAL: stas vacaciones he abierto pendando en ti cknstantemente y tarareando: el miedo forma parte d la vida: no hay q tener miedk d vivir, el miedk es solo una parte como la risa ola pena... y asi he hecho mi primer techo desplomado!! tb he meditado y ninguneado a mi mente cuando m quiere volver loca pensando: piensas mucho, tido el rato, pero no te voy a hacer caso, lo importante es lo q haga, no lo q tu pienses... Marina eres una tia MUY GRANDE y tan joven... tienes toda la vida x dalante, creeme, ten fe. Para acabar: tienes tu escritura y eres buena, profunda, divertida, ingeniosa, sorprendente... Creo q es d Kundera: los otros, d quienes no entiendo muchas cosas pero sobre todo no entiendo como cociben la vida sin scribir.... Y entiendes muy bien lo q es tu profesion d psicologa... yo sgoy enamorada d ti y no soy boyera... :-) Marina, solo un consejo: toma Roa, no dejes q eso domine tu vida. x lo demas eres mi heroina absoluta y ste tiempo sin amor se justifica xq tu amor sera increible!! Te mando miles d besos

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  4. Maria, guapisima, y lo digo con todas las letras... t entindo, has expresado muy bien lo q provocan stas fechas a las personas q tenemos deseos no satisfechos... d momento. Pero quiero darte un aliento d esperanza, la vida es mucho mas imaginativa q nosotros y cuando menos t lo esperes t llegara lo q tanto anhelas. Escucha a Martin Gaite: vino rodado, como todo lo q vale la pena, como cualquier cambio revolucionario, d puro simple, inconcebible antes d surgir... tu lo sabes, si todo fuera siempre perfecto no podriamos comparar... disfruta ahora lo q tienes con CONFIANZA porque eres una tia GENIAL: stas vacaciones he abierto pendando en ti cknstantemente y tarareando: el miedo forma parte d la vida: no hay q tener miedk d vivir, el miedk es solo una parte como la risa ola pena... y asi he hecho mi primer techo desplomado!! tb he meditado y ninguneado a mi mente cuando m quiere volver loca pensando: piensas mucho, tido el rato, pero no te voy a hacer caso, lo importante es lo q haga, no lo q tu pienses... Marina eres una tia MUY GRANDE y tan joven... tienes toda la vida x dalante, creeme, ten fe. Para acabar: tienes tu escritura y eres buena, profunda, divertida, ingeniosa, sorprendente... Creo q es d Kundera: los otros, d quienes no entiendo muchas cosas pero sobre todo no entiendo como cociben la vida sin scribir.... Y entiendes muy bien lo q es tu profesion d psicologa... yo sgoy enamorada d ti y no soy boyera... :-) Marina, solo un consejo: toma Roa, no dejes q eso domine tu vida. x lo demas eres mi heroina absoluta y ste tiempo sin amor se justifica xq tu amor sera increible!! Te mando miles d besos

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  5. Estas fechas son durillas por muchos motivos... pero pasan. Y vienen tiempo mejores y días largos y sol... Lo mejor está siempre por venir.

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  6. Hola Marina,
    mira que yo no suelo comentarte mucho (aunque te leo siempre siempre) pero es que este post ha sido más fuerte que mi silencio, y he pensado que si hoy no te ves tal como tú eres, entonces te tendrá que decir alguien cómo te ve, aunque ya veo que se me han adelantado.
    Evidentemente no te conozco, pero por lo que escribes puedo decir sin ninguna duda que eres una chica muy inteligente y profunda. Pero además he visto tus fotos y no es por animarte, pero es que eres una chica bastante guapa. Así que no dejes que el acné del averno te amargue, creo que tienes tantas cosas buenas que no pueden ser tapadas por un acné...
    ¡Mucho ánimo Marina!

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  7. No quiero darte falsos ánimos, pero creo sinceramente que es probable que te levantes un día (¿mañana?, ¿la semana que viene?) y te veas obligada a compartir con todos tus lectores una entrada muy alegre.

    Y eso que buscas un día llegará, tú sólo procura que te pille viviendo la vida al máximo (es como la inspiración, que se dice que tiene que pillarte trabajando, pues esto igual).

    Un abrazo y ánimo.

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  8. Ufff vaya entrada!
    A ver... estas reflexiones que haces tienen todo el sentido del mundo. Ese "anotar la vida", como tú dices, es lo que hacemos de una manera o de otra todos los que escribimos y me parece acertadísima y conmovedora la expresión. Esta entrada me gusta por auténtica. Tampoco es una novedad, porque para mí, lo que escribes suele tener el sello de la autenticidad y además lo haces muy bien. No dejes de escribir nunca, en serio, no pretendo regalarte los oídos -metafóricos- y piensa que todo son ciclos, nada es eterno, en nuestra cabeza todo tiempo pasado fue mejor y no hay perfección en el presente. Encontrarás lo que buscas. Estoy seguro pero mientras tanto y soy consciente de mi egoísmo sin medida, disfruto (aunque normalmente en la impunidad del silencio) de cómo nos lo explicas.
    Un abrazo.

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  9. ¡Lo que he averiguado de tu vida con un solo post!
    Me siento muy identificado contigo; la verdad es que estas depresiones me pasan a menudo (ayer por la noche mismamente) y saber que le pasan a más gente reconforta un poco en el sentido de que al final son normales, no son cosas misteriosas que sólo me pasan a mí, que nadie puede entender y que tendría que ocultar a mi pareja (si la tuviera).

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  10. Muchísimas gracias a todos por los ánimos. Sois auténticos primores. Voy en bus de camino a Cádiz y ya estoy deseando recuperar mi ordenador y poder retomar el ritmo de escritura. Ya estoy más contenta (la ciclotimia, ya os dije).Luego contesto con calma. Gracias, en serio :)

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  11. Celebro que ya estes mejor.Me tenias un poco preocupada.Besitos guapa!

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  12. Joder, como lo has dado en el clavo.
    Creo que escribes muy bien.

    La navidad desde hace algunos años me trastoca y no sabía por qué, pero creo que es por algo similar a lo que has escrito.

    Y creo que no tiene nada que ver con tener o no pareja porque yo lo sigo sintiendo igualmente.

    Me encantas marina, te admiro mucho eres una escritora genial, guapísima y inteligente además me das la impresión de que "you´ve got it all figured out" pero en el sentido bueno, de alguien que no es que lo tenga todo perfectamente claro si no que tiene claro que a su manera lo va a averiguar.

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