massobreloslunes: ¿Escribir una novela? Semana I

martes, 13 de marzo de 2012

¿Escribir una novela? Semana I

Queridos todos:

De momento, el Hecho En Sí (escribir una novela) va a ir entre interrogantes, porque quién sabe si al final será una novela, un conjunto de despropósitos o una bella manera de perder el tiempo. Dice mi amigo el Kpot que no lo llame novela: que lo llame libro, que suena mejor. He venido aquí a hablar de mi libro. El otro día estuvimos tomando café con baileys en el Mentidero. Las tardes ya alargan y no pesa tanto quedarse fuera para que él pueda fumar. Me preguntó por la novela el libro. Yo no quería contarle el argumento, porque contado me suena como MUY CUTRE, pero al final lo hice, porque cuando el Kpot quiere embaucarte, te embauca.
- Qué guay, ¿no? Lo de ser escritora. Te imagino así en tu casa, en bata, con una taza de café y un cigarro... deberías fumar para ser escritora, que lo sepas.

Yo a ratos también lo pienso, pero me desanima el cáncer y la disminución de mi ya justita capacidad pulmonar. Aun así, he aquí los cambios fundamentales que he hecho en mi vida desde que estoy escribiendo un libro.

En primer lugar, he aceptado que mi mesa del salón puede convertirse en escritorio sin que sufra su función como mesa del salón, dado que como yo sola un 99% de las veces. Así que he abierto sus alerones laterales, y ahora en vez de un bonito cuadrado es un rectángulo enorme que a J., con su pasión por la madera y los espacios despejados, le fascinaría. En ella he colocado la máquina de escribir rosa, unos cuantos libros sobre escritura creativa (lo siento, M.) una caja con fichas rayadas para ir anotando cosas interesantes y varios bolis. Y el portátil, claro, pero en realidad él ha estado allí siempre y es el epicentro sobre el que gravita mi vida hogareña.

Y ahora viene el núcleo del asunto. Por dónde coño empieza uno un proyecto así. Dice Anne Lamott que la trama surge de los personajes. Estupendo: creemos personajes. Es curioso, porque algunos se me aparecen super claros en mi cerebro: no porque se parezcan a alguien real, sino porque de alguna forma me llega claramente su esencia, el papel que podrían representar en el argumento. Otros me da la sensación de que los estoy construyendo como a Frankenstein: con trocitos absurdos de imaginación oxidada que van a parecer artificiales y fríos cuando les diga que se levanten y anden.

Voy a la biblioteca y releo mis libros favoritos. Intento entender cómo los autores han construido las historias, los recursos que utilizan y, sobre todo, cuál es la fuerza natural que impulsa a una persona a querer seguir leyendo un libro. Eso es lo que me parece más importante. Que sea o no una novela profunda, original, innovadora o de culto me da un poco más igual. Yo aspiro a que quien la empiece no la pueda soltar hasta que acabe. Que mire con pena las páginas que quedan, pensando que cada vez son menos. Que rechace fiestas y salidas para quedarse en casa leyendo el libro. O, por lo menos, que no se desespere en la página treinta y escriba una crítica demoledora en su blog.

Los momentos de ponerme a escribir son como de risa. Porque yo ya tenía controlado el género blog, ¿vale? Es sencillo. Tienes una idea, buscas las imágenes en tu cerebro y buceas a través de ellas hasta que encuentras alguna que te llame. La desarrollas, escribes sin parar, reordenas párrafos, recortas, borras. Buscas un final redondo, le das a "publicar" y te sientas a esperar los comentarios benevolentes.

Ahora lo que hago es más o menos esto. Me digo que me voy a poner a escribir. Me preparo un colacao. Abro el ordenador. Releo lo del día anterior. Pienso que me gusta. Abro el Facebook. Miro mis fotos y pienso que tengo una sonrisa bonita y que no entiendo por qué no me persiguen hordas de hombres guapos; algo como la antianorexia de la que habla Barbijaputa. Cierro el Safari. Ojeo algún libro sobre escritura a ver si me inspira. Escojo una escena aleatoria de mi novela libro. Escribo sobre eso durante un rato esforzado y doloroso con la sensación de que estoy limpiando un váter con un cepillo de dientes. Con suerte, al cabo de un rato encuentro la imagen que me atrapa o saco un par de frases que a mí misma me conmueven y hacen que las palabras "best" y "seller" aleteen delante de mis ojos ensimismados. Lo releo todo. Pienso que esto no es una novela: es una farsa, y cuando la termine, dentro de aproximadamente cinco millones de años, todo el mundo se dará cuenta. Me levanto, friego los platos, me siento. Apunto ideas para mi no-trama. Escribo otra escena. Releo, me frustro, respiro, hago estiramientos y pienso en escalada.

Y así, sin muchos cambios.

El Kpot, sin embargo, está entusiasmado con la idea de mi futura novela. "¿Qué has hecho hoy?", me preguntó ayer por la noche. "Escribir mi libro". "Así me gusta: si no entrenas, escribe". El día del café con Baileys le  propuse pasarle borradores de capítulos a medida que los fuera terminando. "Qué va, qué va, yo quiero esperar a que esté terminada. Y ese día me encenderé un cigarrito, me iré a un sitio tranquilo y disfrutaré de la lectura".

En realidad, si lo pienso bien, es por eso por lo que escribo. Porque algunas personas conocidas y con buen criterio dicen que les hace ilusión leer una novela mía. Y por el karma literario, creo que ya lo dije alguna vez: intentar devolver todo el placer que los libros me han dado. Así que aunque todavía no le he cogido el truco a lo de apuntar cosas en fichas, y aunque escribir una novela se parezca demasiado a estar perdido en la selva con una caja de cerillas y un trozo de chicle, continúo con ello. Pienso en los personajes durante las reuniones de equipo. Sigo sentádome al escritorio a batallar con la incertidumbre. Y bueno, creedme que si sale algo de aquí seréis los primeros en saberlo.

18 comentarios:

  1. Seguro que sale! De todas formas, no creo que haya una fórmula magistral. Sonará a tópico, pero creo que lo que realmente llega es que sea sincero, todo lo sincero que pueda ser una ficción, claro. Digo sincero en cuanto a auténtico, a de corazón. Si encima es original, interesante y atrayente, pues éxito seguro. ¿Cómo? no hay fórmulas, tú simplemente escribe y deja que los personajes hablen. Suerte!

    ResponderEliminar
  2. Jo, todos los rollos que me he metido de crítica literaria y de escritura creativa todavía no me ha terminado de descifrar el misterio increíble de la imaginación, y de cómo ésta se convierte en un mundo y en una droga. ¿Y no te planteas montar un curso on-line de escritura? Eurillos, eurillos

    ResponderEliminar
  3. seguro que algo saldrá :) y aquí estaremos para verlo/leerlo! feliz miércoles

    ResponderEliminar
  4. Antes de nada, ¿qué narices tiene que ver fumar con ser escritor? No lo pillo a menos que piense en esas pelis en blanco y negro o en el tópico del escritor autodestructivo de Californication.

    Llamadme arrogante, pero creo que yo sí que puedo dar algún consejo.

    Silvia: en mi opinión creo que el problema que tienes es un exceso de academicismo. Has leído quizá demasiado pronto mucha bibliografía sobre la creatividad y has limitado tu visión del asunto. Aparta de momento esos libros, escribe lo que te apetezca (cuanto más, mejor) y empezarás a entrever cosas.

    Rorschach: ni tanto ni tan calvo; un buen texto sobre creación literaria está bien, pero sólo cuando ya tienes más o menos pensadas y asentadas algunas cosas y estás en posición de poder decir con aplomo "con esto no estoy de acuerdo". La utilidad que les veo es sobre todo la de hacerte reflexionar para que te formes tu propia opinión, animarte a que pruebes cosas nuevas, orientarte hacia un mayor refinamiento de tu técnica...

    Marina:se nota que disfrutas escribiendo el blog; un libro, novela o como quieras llamarlo, es lo mismo: escribe lo que te apetezca, reflexiona, toma notas de todo lo que te venga a la cabeza, dale vueltas... pero no pierdas el tiempo intentando analizar si lo que estás escribiendo es una novela o no, a dónde va, si es buena o no lo es. El mejor consejo que en este estado de cosas es que, cuando escribas algo, partas de una idea; es decir, no dejes hablar a los personajes sin más, deja que se expresen pero que esa expresión tenga un propósito. Por ejemplo, Fulanito y Menganita están sentados en un bar muertos de aburrimiento y se ponen a hablar; una cosa lleva a la otra y se entrecruzan miradas, parpadeos, el lenguaje corporal se hace más íntimo... Todo ello en este caso con el fin de empezar a desarrollar una atracción; no tendría sentido que hablen sin más. Pero si no tienes aún muy claro hacia dónde va tu libro, puedes efectivamente dejar que los personajes hablen sin más y descubrir hacia dónde van las cosas; ya reescribirás más adelante.

    Por cierto que si queréis algo más profundo sobre el tema me ofrezco a escribir algo más elaborado al respecto y publicarlo en mi blog :)

    ResponderEliminar
  5. Nada de fumar! Por lo demás, los comienzos siempre son difíciles! Así que ánimo y adelante! ;)

    :*

    ResponderEliminar
  6. Pero, KHaL Yeleytr, si yo no tengo a este respecto ningún problema! Todavía no se me ha pasado por la cabeza escribir una novela, por la sencilla razón de que estoy empezando, simplemente, a crear un vínculo con el hecho de la escritura. Ese es el primer paso de algo que ni siquiera me planteo en saber cómo se llama o adonde va.

    Mi comentario venía a colación (me encanta esta expresión) de lo que Marina de cía sobre rastrear las claves del mecanismo mágico de la ficción en sus libros favoritos. Simplemente, a mí me atrapa tanto esa magia que luego soy incapaz de rastrearla o diseccionarla.

    ResponderEliminar
  7. Llamadme Ismael, pero venga, ya puestos, como aquí todos tenemos la mala costumbre de darle a la tecla, empezamos.

    1. Una novela o un libro y diría que hasta un relato no tiene nada que ver con un blog.Ni de coña. Creer que se puede escribir una novela simplemente porque uno se desenvuelve bien dentro del formato blog, es como creer que se puede correr un maratón saliendo un rato todos los días a pasear el perro.No digo que sea tu caso: lo afirmo en general. Hay bloggers que creen que la diferencia entre los paseos de Murakami y los suyos, es simplemente cuantitativa y olvidan que lo cuantitativo a partir de cierto punto muta y se vuelve cualitativo. Pues eso.

    2. Disfrutar no es necesario para escribir bien. Puede ocurrir, pero casi siempre lo es más insistir.

    3. En mi caso, lo mejor y más largo que he escrito no ha sido fruto de la improvisación sino más bien de una certeza largamente meditada, así que, cuando empiezo a escribir, la historia suele estar ya muy bien atada. Yo no "dejo hablar a mis personajes a ver qué pasa". En la larga lista de las excusas con la que los escritores primerizos suelen adornar sus comienzos, este comodín tan socorrido debe ser uno de los más absurdos: ¿ no será más bien que usted no sabe qué contar y que está tan perdido como sus personajes?

    4. La escritura creativa es un cuento. Si eres capaz de escribir, no la necesitas. Y si crees necesitarla, el mejor modo de depurar tu estilo es olvidarte de ella: lee.

    Anónimo76.

    ResponderEliminar
  8. Ok, Silvia, te había entendido mal :)

    Anónimo76, no pongo al mismo nivel en un plano técnico un blog que una novela, sencillamente animaba a Marina e intentaba desmitificar la novela. Por otro lado, para nada es necesario disfrutar escribiendo, pero sí que es muy cierto que si escribes algo que a ti te resulta aburrido o en lo que no confías, tus lectores se van a dar cuenta.

    Mis consejos también iban muy dirigidos a la visión que tengo de cómo es Marina. En mi caso, escribir es una especie de parto doloroso en el que lucho contra mí mismo y contra las palabras para poder conseguir algo que me satisfaga; y para nada la improvisación es fin en sí misma, de hecho le decía que la usara para explorar y que luego reescribiera.

    En cuanto a la escritura creativa, para mí es una especie de interruptor: leo las opiniones de otros sobre cómo escriben, ello me hace reflexionar acerca de cómo lo hago yo y así me pongo en situación.

    ResponderEliminar
  9. A ver, Khal Yeleytr, con tu permiso y el de la autora del blog, y como el debate me parece productivo, seguimos.

    Por supuesto que es interesante leer las opiniones de otros sobre el proceso creativo. Yo diría que eso es casi un vicio. Hay una curiosidad malsana que nos lleva a preguntarnos qué ocurre con los demás, qué es lo que les empuja a ellos exactamente a escribir porque sus motivos pueden muy bien iluminarnos, pero yo esto lo considero una perversión ajena al hecho literario en sí, que tiene que ver estrictamente con la soledad frente a la página en blanco. Por otro lado, cuando hablo de escritura creativa, me refería a talleres, escuelas, cursos y/o seminarios donde, por un módico precio,intentan describirte cómo se escribe, es decir: " escribir es fácil si sabes cómo".

    Claro que está bien animar a alguien a escribir, cómo no, pero para ello no hace falta ni mitificar la novela ni desmitificarla. La novela es un desarrollo largo y, como tal, presupone ciertas exigencias de constancia, de disciplina, de profundidad. Nada más.

    Finalmente, sobre lo de que los lectores se van a dar cuenta del tono que imprimes a tu escritura, pues no sé yo qué decir: ¡hay tantos lectores!. Pero sí, claro, supongo que es importante estar mínimamente satisfecho con lo que se ha conseguido.

    Anónimo76

    ResponderEliminar
  10. ¡Mopi!

    Está terminantemente prohibido dejar la novela.Bueno vale, el libro.

    Ni besos, ni abrazos, ni interrupciones de ningún tipo. Escribe.

    ResponderEliminar
  11. No os voy a contestar uno por uno, que estoy cansadita...

    Sólo decir, Anónimo76, que tus categóricas aseveraciones no me gustan nada. Desde el cariño te lo digo. Lo veo como un ataque bastante gratuito. Quiero decir, que si yo estoy expresando aquí mi incertidumbre y hablando de la manera en que intento hacer las cosas, que tú comentes si no será que el escritor primerizo no tiene nada sobre lo que escribir y hables de "certezas largamente meditadas" me parece pues eso, un ataque. Que no lo hayas hecho con esa intención, psé. Que yo lo recibo así: pues sí, así lo recibo.

    No sé cómo se escribe una novela o si realmente hay una técnica tipo A B C para hacerlo. Me atrevería a decir que las distintas personas utilizan recorridos diversos. Yo estoy intentando encontrar mi manera. No tengo nada que perder, afortunadamente.

    A los demás, gracias por los ánimos y un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Te has equivocado Marina. Si me conocieras, sabrías que no soy categórico: solamente intento ser preciso.Estaba simplemente recogiendo, con mejor o peor fortuna, el hilo de las ideas que había propuesto el compañero Khal. Ni siquiera era consciente de que estabas tan susceptible. Si te ha molestado y lo consideras un ataque gratuito, entonces te pido disculpas a pesar de que no era mi intención ofenderte. Da igual. Uno, en todo caso, debe pedir siempre disculpas si ha causado daño a quien aprecia. Siempre me ha gustado creer que se podían explorar los temas más allá del ánimo o el halago y que tú sabrías afrontarlo. Alguna vez ha sido así y te doy las gracias por ello pero, desde el cariño, no se le dice a alguien:"Pse".Últimamente parece que lo que escribo casi siempre te molesta. Yo no sé si soy yo el que ha cambiado o eres tú quien me ve de otra manera. Una vez más, da igual. En cualquier caso, y te lo digo de corazón, suerte con tu novela.

    Anónimo76

    ResponderEliminar
  13. En primer lugar, eso de que últimamente todo lo que dices me molesta no sé de dónde sale. Si te refieres al comentario aquel que no se publicó, no tuve nada que ver; de hecho, me llegó al mail pero, por alguna razón, no se colgó aquí. La moderación de comentarios ya no estaba habilitada y debió de ser un fallo informático.

    No me he equivocado porque no creo que uno pueda equivocarse cuando está diciendo cómo le ha hecho sentir algo. De verdad, examina tu primer comentario; si no encuentras la diferencia entre categórico y preciso, entonces quizá es verdad que soy yo la que tiene el problema. Igual que si no encuentras la relación entre lo que planteo en el post y tu respuesta y no entiendes en absoluto por qué me ha podido molestar.

    De todas formas, molestar o sentirme atacada es algo muy relativo. No es que esté en mi casa llorando de dolor y pensando por qué oh por qué me ha dicho esto. Simplemente, me parece que has forzado un pelín los límites (un pelín, sin ironía) y creo que tenemos la suficiente confianza como para hacérnoslo saber. Tú puedes tener una opinión sobre mi post igual que yo la puedo tener sobre tu comentario. Si me hubiera molestado de verdad o pensara que tu intención era putearme, lo habría borrado y punto.

    Siento lo del psé, pero es que de verdad que creo que existen muchas, muchas formas de matizar afirmaciones tan contundentes como las de tu primer post, y creo que no utilizar ninguna no es casual. Muy probablemente no tiene que ver con atacarme, pero sí percibo por tu parte y desde siempre cierto interés por la provocación, que quizá esté más en mi cabeza que en la realidad, pero que está ahí. De nuevo, lo siento si te ha molestado.

    Un saludo nocturno.

    ResponderEliminar
  14. Hay muchos modos de equivocarse. En lo que a mí respecta, insisto en que ni siquiera estaba pendiente del contenido de tu entrada, creía moverme a un nivel de debate de ideas y por eso creí innecesario matizar. Quizá debería haber prestado más atención. Lamento haberme descuidado. Por lo que cuentas, es posible que se me haya ido la mano, pero por el modo en que lo cuentas, no sé hasta qué punto podría haberlo evitado. Es curioso que señales mi interés por la provocación. Puede que lo tenga o puede que sea el lugar que he ido ocupando. No lo sé. Como bien dices, sentirse atacado es algo muy relativo. En todo caso, espero que no te haya parecido, desde siempre, mi interés principal. Imagino que no. De todas formas, todo esto no hace sino confirmarme las limitaciones del lenguaje escrito. LLegados a cierto punto, no hay matización que pueda sacarte del pozo.Qué puedo decir: intentaré que no vuelva a repetirse aunque no estoy seguro de poder lograrlo.

    Un saludo matutino.

    Anónimo76

    ResponderEliminar
  15. Qué coño "limitaciones del lenguaje escrito" tensión sexual no resuelta...xDDD
    En serio, lo principal es divertirse, lo demás viene solo.
    Besos, heterosexuales que conste.

    ResponderEliminar
  16. Escribir una novela, ops, quise decir libro tienes que ser, para la literatura, como equipar una vía para la escalada. Devolver, en cierta medida, lo que eso que te fascina te ha dado no???

    no fumes, con el gesto puede valer..... como siempre, muy buen post...

    ResponderEliminar
  17. Anónimo76: Don't worry. Pelillos a la mar, aquí paz, después gloria; llámalo X. Lo que quiero decir es que yo también creo que el lenguaje escrito tiene limitaciones, y que a partir de cierto momento basta con dejar las cosas correr.

    Rorschach: no me queda duda sobre la heterosexualidad de tus besitos, descuida.

    Kpot: menos teorizar y más pillar ya el taladro, que el sector No Hay Mañana nos está esperando para ser equipado con grandes vías, como "La voz de los sin perro", "Talento masoca" o, mi favorita, "TMS" :p

    Besos para todos.

    ResponderEliminar
  18. Yo al anónimo, a pesar de la tensión que se ha creado, le diría que tiene mucha razón. Yo soy de las que escribo dejando hablar a los personajes y tal vez sea por eso que nunca he podido escribir una novela, lo máximo ha sido un cuento. Sin embargo, también es verdad que para según que escritores liberar el inconsciente da muy buenos resultados, abre el canal de la creatividad y hace que todo fluya. Medir, meditar una idea, buscar la perfección puede obstruir ese fluir, pienso yo. Aunque una novela requiere de algo más que inspiración y creatividad. Yo siempre me pierdo en eso: me falta la conexión de personajes i anécdotas y supongo que sí, eso requiere de un trabajo más meditado y exhaustivo.
    Lo que sí creo que el Anónimo clava es el consejo de "lee". Cuanto más leemos más ricos somos, eso sí. Pero, chico/chica, un pelín de amorosidad, anda, ante las ilusiones de los demás no te iría mal, así te evitarías según que reacciones...nadie me ha llamado en este entierro, lo sé y disculpad, es que hoy, como el "Él" del relato fantástico de la "Nieve" me he levantado energética e hiperactiva :)
    Un saludo!

    ResponderEliminar