massobreloslunes: Eyes wide open

jueves, 29 de marzo de 2012

Eyes wide open

Dentro de un mes y medio cumplo veintisiete años. Que se dice pronto. Veintisiete. Me parece que fue ayer cuando tenía ganas de cumplir trece para ser adolescente y tener tetas (ilusa de mí), y miradme aquí, con más años que un gnomo. Cumplir años no me molesta. Sólo me importa porque soy un poco demasiado vieja para empezar a escalar, y mi progresivo fortalecimiento va a la par con la sospecha de que me lo estoy lesionando TODO (¿tú sabes lo que me estoy lesionando yo?, diría el Kpot).

El caso es que mientras más años cumplo, más cosas aprendo y de manera más distinta veo la vida. Que de un tiempo a esta parte, ya os he dicho, es como si se desplegara ante mí cada vez con más colores y más matices. Una vez leí que la vida es corta, pero ancha, y cada vez tengo más esta sensación.

Me ha sorprendido la acogida del post anterior. No creo que empiece a escribir sobre nutrición, porque ya era lo que le faltaba a este blog heterogéneo y absurdo, pero sí querría resaltar algo en lo que se refiere al blog, al Acné del Averno y a los problemas en general: que las soluciones existen la mayoría de las veces. Lo que no va a la par es nuestra capacidad para ponerlas en marcha.

Yo he hecho cosas muy raras para librarme del AA. Iba a poner unos cuantos ejemplos, pero creo que ya os hacéis una idea de lo absurda que puedo llegar a ser, así que paso de ponerme en ridículo. Más. La cosa es que a partir de cierto punto abres tu mente y te das cuenta de que bueno, margen de acción siempre tienes. No existe el "lo he probado todo". Siempre hay nuevos caminos para viejos problemas; basta con comprometerse a no cometer dos veces el mismo error.

Hace ya tiempo, cuando trabajaba en el equipo, hice una primera consulta a una inglesa. Me la cascaron a mí porque era la única que podía defenderse en inglés durante una entrevista. Resulta que la mujer tenía un insomnio del Averno y llevaba luchando contra él como veinte años. Me la mandaban porque el médico de cabecera no le quería recetar hipnóticos por no crearle dependencia. Era una de estas guiris mesuradas y dulces que lo explicaba todo con un precioso acento británico. Me contó que llevaba buscando soluciones para el tema del insomnio durante muchísimo tiempo. Que había estado en neurólogos, endocrinos, naturópatas; había hecho relajación, yoga, psicoterapia, gimnasia y mil historias. Y que simplemente era como si el interruptor de su cerebro no funcionara. Que los hipnóticos eran lo único que le ayudaba a conciliar el sueño.

Después me miró a los ojos y dijo: pero si tienes alguna propuesta, estoy dispuesta a escuchar.

Yo le contesté que no. Que no se me ocurría ninguna otra cosa. Que me parecía que ella ya estaba haciendo su camino y buscando soluciones, y que si en ese momento necesitaba los hipnóticos, a mí no me parecía mal que los tomara. He visto recetar psicofármacos por mucho menos. Así que escribí un informe para el médico de cabecera y le di el alta. "Gracias por tu respeto", dijo ella.

El tema es que bueno, por una parte uno siempre tiene que estar dispuesto a escuchar, incluso a una PIR que lleva seis meses ejerciendo, incluso después de veinte años de búsqueda. Por otra parte, uno también tiene que asumir responsabilidades. Y permanecer en el camino. Porque lo que está claro es que es complicado encontrarse con la solución a los problemas así, de repente; uno encuentra información buscándola, abriendo la mente, experimentando.

Creo que esto no sólo se aplica a problemas concretos, sino en general a la vida. Al amor, al trabajo, al propio carácter, a la manera de hacer las cosas. Hay tantas posibilidades. A veces basta con pararse e intentar mirar alrededor. Hay una expresión inglesa que me gusta mucho: eyes wide open. Los ojos muy abiertos, los ojos anchos. Mirar con los ojos anchos a nuestro alreedor y darnos cuenta de que realmente tenemos elección casi todas las veces.

Y ya paro, que esto me está quedando como supermotivacional, ¿no? Que me voy a tener que ganar la vida dando conferencias por Estados Unidos en plan motivada de la tele.

Feliz viernes a todos.

4 comentarios:

  1. No creo que haya soluciones para todo, pero sí que es cierto que muchas veces no queremos emprenderlas...

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  2. Yo a finales de año cumplo veinticuatro y ya me parece que está ahí, acechándome, ay ay! A mí es que desde los veinte se me pasan como suspiros, me parece tan mal... :p

    Y motivacional, pero bonito, que es lo que cuenta! Buen viernes, Marina!

    :*

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  3. En general somos vaguetes, lo queremos todo hecho, la píldora mágica que nos cure al instante o nos proporcione lo deseado. Pero el camino a recorrer está ahí para algo. Estoy de acuerdo.

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