massobreloslunes: Ya echaba de menos los post sobre el Mercadona

jueves, 31 de mayo de 2012

Ya echaba de menos los post sobre el Mercadona

Cola del mercadona. He entrado antes de entrenar para comprar yuca, que se me ha antojado: la cortas en rodajitas, la pones en la bandeja del horno diez minutos y queda estupenda. Mientras espero la cola con mi yuca en una mano y un extraño potingue de fresa y plátano en la otra para tomarlo antes de entrenar, miro a la gente que me rodea. Es feria en Puerto Real, así que han adornado el supermercado con farolillos y banderitas de Andalucía. Sonrío recordando a una paciente en la Unidad loquita por irse de alta, que todos los días me insiste en que tengo que dejarle salir porque ella no se puede perder la feria.

Imagino. Imagino que soy una cajera y que me dedico a inventarme las vidas de los clientes a medida que paso sus productos por la caja. Imagino que me llamo Vane, como la chica que atiende en la fila de al lado, y me entran ganas de preguntarle si en serio se llama Vane o si les obligan a cambiarse el nombre antes de entrar a trabajar. "Verá usted, no puede llamarse Sofía, es un nombre demasiado profundo; señorita Sofía, acuda a la línea de caja no va con nuestra imagen de marca. Desde ahora responderá únicamente al nombre de Vane y deberá quedarse embarazada como mínimo una vez cada dos años".

Pienso en un jercicio para un taller de escritura. Todos los participantes escriben nombres de productos de supermercado en un papelito. Se mezclan bien y se colocan en el centro de la mesa. Cada uno elige cuatro o cinco objetos al azar y tiene que construir un personaje con ellos.

Caso uno: el señor detrás de mí. Dos cervezas, un tarro grande de yogur cremoso, una pizza precocinada, un tubo de crema depilatoria, una bolsa de mandarinas. Mediana edad, vive solo, no cree en los productos desnatados y opina que quien quiera adelgazar lo que debe hacer es comer menos. Se depila las piernas para salir en bici los fines de semana, no porque le vaya esa historia de la metrosexualidad. Tiene pensado ver el fútbol solo en casa y dos cervezas para él solo le parecen una ración justa. Siempre intenta dejarse algo del tarro de yogur para después, pero termina por comérselo entero.

Caso dos: la señora mayor de la caja de al lado. Un paquete de manzanilla, un cartón de huevos, dos envases de queso fresco y una caja de krispis. Quizá su marido aún vive y está delicado del estómago. Seguramente su despensa esté bien surtida y sólo haya bajado porque ha caído en la cuenta de que, justo esta noche, su hija le deja al niño y ella no tiene ni huevos para la cena ni los cereales del desayuno que le gustan tanto. De paso, decide que el calcio no le viene mal a su edad, y de milagro se acuerda de la manzanilla, que siempre se le olvida cuando hace la compra grande.

Caso tres: el señor de delante de mí. Sin duda, el más interesante. Dos paquetes de comida para pájaros, un envase de helado de tarta de whisky, dos pastillas de ambientador de colonia y una botella de JB. A él me resulta fácil imaginarle. Llega a su casa y les llena el comedero a los pájaros, que pían tímidos y casi desfallecidos. Después pone el ambientador y se dice que a ver si contrata a alguien para que limpie, que aquello huele a rayos. Por último se sirve una copa sin hielo, abre el helado y come y bebe whisky hasta caerse redondo al suelo.

Bonita poesía urbano-alimentaria, pienso yo, y justo entonces me toca pasar y ya se me olvida mi particular juego, porque tengo que emplear toda mi energía en explicarle a Vane, la cajera embarazada, por qué llevo la etiqueta de la yuca pegada en un dedo y no en la bolsa que le correspondería.

3 comentarios:

  1. Aaay, yo también amo el Mercadona. De hecho este año estoy viviendo en Inglaterra y sufro físicamente por su ausencia. Y probaré la yuca!

    Buen vieeeernes!

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  2. Jajajaja! Pensaba que era la única que inventaba la vida de los demás por lo que compran...me ha encantado!
    Un besillo
    Pd. tambien amo Mercadona

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  3. Como transmites Pir!!!...mientras leia, era como estar en la cola, hasta se me han venido a la mente el murmullo de la gente esperando, el "piii" de la caja al pasar los artículos, el olor a supermercado.. Yo no era mucho del Mercadona, pero como ya sabes, por motivos ajenos a mis deseos, voy a tener que aficionarme...jeje

    Un besote

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