massobreloslunes: (No) voy a tener un hijo

martes, 30 de julio de 2013

(No) voy a tener un hijo

Yo quiero no tener hijos.

No es que no quiera tener hijos. Es que quiero de forma activa llevar una vida libre de hijos para llenarla de otras muchas cosas.

Este tema es delicado. Yo lo sé. No es mi intención convencer a nadie, sino compartir con vosotros algunos pensamientos al respecto. Últimamente lo pienso mucho; más que nada, porque antes no era una opción por aquello de que iba a morir soltera y rodeada de gatos, pero como Pablo está opositando duramente al puesto de Maromo Definitivo, la cuestión podría ser al menos biológicamente posible. Y Pablo no quiere hijos, así que creo que es importante para mí tener una postura firme respecto al tema para que no haya malentendidos en el futuro.

Hasta hace poco, siempre había querido tener hijos. Estaba muy claro en mi cabeza. De hecho, me preocupaba bastante la posibilidad de no poder tenerlos, por no encontrar a un maromo o por ser estéril (¿es el miedo a ser estéril algo bastante común o yo soy medio rara?). Después, de repente, mi reloj biológico se paró y ya no lo tenía tan claro. Se lo comentaba a la gente y me decían que tenía que ver con estar soltera. Que ya cambiaría de idea y que lo veía demasiado lejano.

No obstante, ahora que tengo novio (DIOS, que hayáis vivido para leer esto, queridos míos, después de toda la brasa que he dado), mis ganas de tener hijos se han reducido hasta desaparecer en la nada. Porque, a ver, si nuestra vida de pareja ahora mismo es ridículamente estupenda, ¿por qué narices podría yo querer sacrificar eso por unos seres que no existen? ¿Qué clase de craving de experiencias y sensaciones podría ser tan potente como para renunciar a una vida que me encanta?

Porque me encanta mi vida. En serio. Y eso que es mejorable, por aquello de que odio Madrid y de que el PIR está empezando a quemar mis precarios fusibles. Pero ahora mismo mi realidad es fucking awesome. Pablo y yo viajamos, escalamos, charlamos, leemos, estamos en silencio y nos hacemos mimos. Hoy hemos almorzado juntos en un restaurante, hemos ido a mi piso, jugado al parchís, intercambiado masajes y mimos y charlas. Después él se ha marchado a su casa y yo me he quedado básicamente tirada semidesnuda en la cama, en absoluto silencio, leyendo blogs en el iPad y comiendo pepitas de cacao puro. No quedaba papel higiénico, pero no me apetecía bajar a comprar y estoy usando cleenex. Me he apañado una cena con alubias cocidas y un par de verduras que quizá o quizá no estén en mal estado. He puesto y tendido mi mini-lavadora con mi ropa, hablado por teléfono un buen rato y ahora estoy escribiendo sin nadie que me interrumpa.

De verdad, de verdad: me encanta esto. Me encantan el silencio y la capacidad de poder hacer con mi tiempo lo que me sale de las narices. Me encanta disponer de mi (poco) dinero, no tener que aceptar trabajos de mierda para mantener a una familia, poder plantearme mudanzas frecuentes, viajes largos, periodos de meditación o una dedicación intensiva a la escritura. Me encanta mi tiempo a solas con Pablo. Me aberraría que nuestras conversaciones sólo giraran en torno a nuestros hijos. Sé que son los primeros meses, que es la emoción, que blablablá, pero opino que esto va a ir a mejor. El porteño y yo somos dos grandes mentes, así que no tenemos más remedio que evolucionar. Y si nos aburrimos hasta el punto de necesitar a un tercero para que nos dé vidilla, quizá la cosa no vaya del todo bien.

Además, están mis razones espirituales. No me interesa el amor maternal. No quiero ese tipo de apego irracional e incondicional hacia nadie, ni que nadie lo sienta hacia mí. Quiero cultivar relaciones voluntarias de amor condicional y maduro. Quiero trabajar mi capacidad de servir a otros y ser generosa porque sí, y no porque locos chutes hormonales me obliguen. No creo que tener un hijo para quererlo y que te quiera sea un acto particularmente generoso. Adoptar es generoso. Crear a un humano de la nada para que llene mis necesidades de realización, amor y propósito me parece, como mucho, normal.

Desde el punto de vista ético, no tener hijos es la acción ecologista definitiva. Mis no hijos van a dejar más sitio a los hijos de los demás. Tampoco tengo claro que me guste la idea de traer niños a un planeta que vamos a dejar hecho una mierda. Creo que hay bastante trabajo que hacer, y prefiero destinar mis recursos a la gente que ya existe. Quiero comunicarme con mis lectores. Quiero mejorar el mundo. Para eso necesito tiempo y energía. Mi tiempo y energía pueden llegar a mucha gente; ¿por qué querría crear a un par de seres para que lo consuman todo?

Por no hablar de todos los aspectos que me dan simplemente PEREZA. Estar preñada, ponerte como un balón, andar como un pato. Que mi cuerpo se estire y luego se achique. Las estrías, las hemorroides, que tu vagina se ensanche, la episiotomía, las varices, el amamantamiento esclavo y no poder dormir bien durante AÑOS. Ser "mamá" y tener que relacionarte con otras "mamás". Que gran parte de tu cerebro y tu personalidad queden absorbidos por el nuevo ser. Que TODA TU VIDA (trabajo, tiempo libre, vacaciones, lugar de residencia...) tenga que girar en torno a él. Perder apetito sexual. Estar más cansada, no tener silencio, verte siempre obligada a elegir entre tu trabajo y tus hijos o entre tu ocio y tus hijos, sentirte culpable, sentirte frustrada. Pensar en la de cosas que podrías hacer si.

Y termino con el hecho de que a mí en general me la pelan bastante los niños. No es que me gusten o me dejen de gustar. Son personas. Si la interacción que tengo con ellos es buena, me gustan; si no, no me gustan. Hay niños que me caen bien y otros que me caen fatal. Prefiero pasar el tiempo con adultos que con niños, en general (aunque, claramente, prefiero a algunos niños antes que a ciertos adultos). Me aburro de un bebé en los cinco primeros minutos. Entre los cuatro y los nueve años hay un intervalo de edad que me suele divertir; después viene la preadolescencia y la mayoría de los niños se pone insoportable. Luego los adolescentes, por el amor de Dios. Y después seguir tragándote los marrones laborales, familiares, económicos y de salud de tu hijo hasta que te mueras, con la esperanza de que te cuide en tus años chungos y la posibilidad de que lo haga odiándote o directamente pase.

En cualquier caso, y volviendo al principio, después de todo este trabajo reflexivo que estoy haciendo últimamente respecto a este tema, se trata mucho más de los aspectos positivos. De tooooodo lo que podré hacer, ver, experimentar y decidir si no tengo hijos. Me encanta imaginarme esa vida. Me gusta, imaginarla con Pablo, pero también me apetecería yo sola si no le hubiera conocido. Hay muchas experiencias en esta vida que me llaman más la atención que ser madre. Escribir libros, escalar muy alto, aprender a querer como es debido a mi hombrecito argentino, encontrar la paz, recorrer el mundo, servir a los demás. Me encanta la posibilidad de disponer de muchos años de juventud en blanco, sin los tiempos que impone la crianza, y elegir cómo rellenarlos a medida que vayan viniendo, como quien coloca libros en una estantería.

Seguro que a otros les compensa. Tiene pinta de ser una droga dura. Yo, sin embargo, no lo veo claro, y prefiero arrepentirme de no tenerlos a arrepentirme de tenerlos.

Creo que esta decisión es buena, porque me da mucha paz y mucha alegría.

I can't wait to not have kids.


 

14 comentarios:

  1. Querido diario:

    " Hoy lunes he descubierto que ahora mismo no hay ningun aspecto positivo que justifique ninguna cantidad de maternidad por pequeña que sea "

    Anómimo Radical.

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  2. Pueeees yo vengo a decir que comparto el sentimiento general de esta entrada, pero mucho. De hecho me la guardo para el futuro, porque para variar lo dices todo muy clarito y bien escrito y planeo ondearla si alguna vez un maromo me pide explicaciones XD

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  3. Querida Marina, llevas razón en todo. Es exactamente lo que las mamás vivimos desde el momento en el que decidimos tener hijos. Yo nunca tuve eso que llaman instinto maternal. Decidimos tener un hijo porque deseamos que otra persona viviera en el amor que habíamos creado. Siempre fuímos una pareja diferente. Ahora somos una familia diferente, digamos que original, vaya que vamos a nuestro aire (Los hippies, recuerdas) pero mucho de lo que construimos se perdió por el camino de la maternidad/paternidad. Aunque también es justo que te diga que el amor que siento por mi hijo, a pesar de los pesares, no tiene comparación con ninguna otra cosa, va más allá de mi razón y mi alma y nada de lo que pudiera expresar con palabras, o sin ellas, lo explicaría.
    Me alegra muchísimo saber que hay personas sensatas que no desean tener hijos y no los tienen, porque hay por el mundo demasiado cuasipadre/cuasimadre suelto y quiénes los sufren si que no pudieron elegir.
    Besos tesoro y a vivir que son dos días!!!

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  4. Qué tema más complicado. Para mí nunca ha sido un objetivo vital tener hijos pero creo que en el fondo sí que me gustaría. Cuando he tenido pareja de pronto ha surgido no se de dónde la idea clarísima de que yo quería una familia, el pack completo. Cuando he pasado de los 30 de pronto me ha entrado el agobio de la cuenta atrás del reloj biológico o de la posibilidad de ser estéril (sí,es posible que le ocurra a mucha gente). Ahora que mis amigas están procreando no paro de leer y ver vídeos sobre crianza natural, apego seguro, pañales de tela, colecho, etc.
    Pero si lo pienso racionalmente...te doy la razón en todos tus argumentos...Además, veo el mundo...y ya somos demasiados, y demasiada gente pasándolo mal, ¿realmente queremos contribuir a la superpoblación mundial?
    En fin, que no me aclaro. Probablemente el día tenga un "Maromo definitivo", mis dudas se resolverán enseguida.

    Un beso futura no madre

    PD: ¿Lees a Lorza? Es genial! Y madre.

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  5. Yo tampoco quiero tener hijos y qué conste, que me parece estupendísimo que las gente los quiera tener y que me encantan los niños, pero no quiero tenerlos.

    Oye, qué liberación poder decirlo, porque es algo casi tabú (no, tabú del todo).

    Y me gustaría que todo el mundo, antes de tener un niño, se planteara muy seriamente si lo quiere realmente tener, si quiere cambiar por completo su vida, si sabe lo que conlleva y no solo lo acepta, sino que lo desea.

    En vez de tenerlos "porque es lo que toca" o razones igual de endebles porque al final los que sufren esas cosas, son los hijos.

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  6. Hola que interesante tema. Te cuento que tengo 32 años y 13 de relación. Una relación maravillosa y feliz. Una luna de miel que ha durado 13 años y que espero siga en ese estado de amor incondicional, sin ataduras, sin barreras, con mucho respeto...

    Desde siempre el tema de los hijos no ha sido una prioridad para mi. De hecho hemos sobrevivido 13 años al tema de “¿cuándo van a encargar?” y la presión de una gran familia colombiana. Hemos viajado, conocido, estudiado, hemos hecho lo que nos da la gana y nos hemos metido en muchas cosas. Hemos disfrutado de nosotros dos y tenemos ganas de seguir disfrutando.

    Sin embargo, en los últimos meses me ha picado el gusanito, ese bicho que me dice que seré una madre maravillosa y que el ser madre será una aventura más que viviré y disfrutaré de una manera única. He tenido visiones en mis meditaciones y la cosa me esta asustando, porque cada vez lo veo como algo que va a pasar y no tengo "control de ello".

    Así que he decidido tomar el tema en mis manos y que no me tome por sorpresa, así que estoy estudiando, evaluando los pros y contras (porque para mi la vida ha sido lo que has descrito... Maravillosa y si necesidad de nadie más), así que ese cambio me asusta un montón. Pero he descubierto tantas cosas que lo cierto es que cada vez me suena y me resuena más el tema...

    En conclusión era como tú, pensaba tal cual... pero hoy puedo decir que me estoy inclinando al otro lado de la balanza y cada vez me asusta menos y me emociona más...

    Éxitos a todas y asuman sus decisiones con convicción, conocimiento y con mucho amor.

    PD. Las invito a visitar una sección de mi blog que he abierto precisamente para hablar de todo este "pre" http://dianagarces.com/category/embarazados/ No es con ganas de convencerlas, por Diosss nunca lo haría. Nunca quise que lo hicieran conmigo y como ven nadie tuvo éxito. Pienso que esto es algo que cada quien debe decidir de manera individual, consciente y responsable.

    Un abrazo y seguiré leyendo tu blog,

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    1. Estoy de acuerdo contigo, y en una situación muy similar... he hecho (y hago todavía) lo que me dá la gana, tengo un trabajo estupendo, una residencia fabulosa y aunque no soy rica no se puede decir que pase penurias. Siempre tuve claro que quería tener hijos, luego me acomodé tanto a mi vida tan estupenda que dejé de quererlos tener y bueno, pensaba un poco como dice la entrada del blog. Sin embrgo, mentiría si no contase que también me picaba el gusanillo y me recorría cierta envidia cuando alguien de mi entorno y de edad parecida ala mía se quedaba embarazada. Y hace poco, me pasó a mí, aún tomando precauciones, y lo cierto es que ESTOY CONTENTÍSIMA. ¿Cómo se puede querer tanto a algo que no ha nacido? Porque existe, y forma, y formará siempre parte de mí. Pero me encanta que no todas pensemos y sintamos igual, y sobretodo, que seamos dueñas de nuestra vida. La que tenga hijos, que sea porque ella quiera, no porque caiga en presiones sociales. Saludos.

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  7. Visitad mi blog! Publico diariamente recetas, cotilleos, noticias, noticias sobre moda, manualidades , y alguna cosilla sobre mí ! Os lo agradecería si os hicieseis miembros de mi blog! Y compartid mi blog con vuestros amigos, conocidos y familiares! Muchas gracias! Copiad este link , buscadlo en GOOGLE+, y haceos miembros de mi blog! Gracias!
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    PD: Este blog es estupendo!
    Se lo voy a recomendar a todas mis amigas!

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  8. No has podido expresar mejor el pensamiento que tengo y lo que siento respecto a no querer tener hijos. Con la unica diferencia que yo NUNCA los he querido tener (no creo que cuente mucho esos 6 primeros meses de plena efervescencia con tu primer amor con 15 años...ese que crees va a ser eterno juas...juas...)
    Es algo que tengo claro desde que era una mocosa....

    Antes me sentia un bicho raro.... Hoy las estadisticas van en aumento...

    ;))

    Silvia

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  9. Ey bloggera, me ha encantado tu post. Se puede decir más alto pero no más claro. Te invito a leer "UNA VIDA SIN HIJOS. MI VIDA MÍA Y DE NADIE MÁS". Es una entrada que escribí ayer y que viene a expresar lo mismo que tú cuentas pero en mi estilo. Un besazo!
    http://senosvalavida.wordpress.com/2014/02/01/no-consulte-el-manual-14/

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  10. Marina! Me encanta este post! Concuerdo contigo en todo lo que planteas! Hasta tengo un post también sobre el tema y que también publiqué en la revista donde trabajaba como editora. http://cajadequimeras.blogspot.mx/2013/03/childfree-el-tabu-de-no-querer-tener.html
    Y también me da gusto ver aquí en los comentarios tanta gente que piensa igual. Lo triste es que la presión social no permite a mucha gente decidir libremente sin ser atacados o juzgados. ¡Para variar!
    Pero creo que entre más personas hablemos de esto abiertamente, mejor.
    Pondré el link a tu post en la página de FB Childfree Mexico ;)
    Saludos!

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  11. Mira Marina...a mi me pasaba exactamente lo mismo que a ti antes de ser madre. Describes perfectamente en lo q se convierte tu vida después de tener a tus hijos. Creéme q te comprendo y no te juzgo por pensar así..al principio es muy duro. Ves tu vida pasar delante tuya como una película lejana q ya no te pertenece..a penas queda rastros de lo q alguna ves fuiste. Te digo q al principio es duro..y no te hablo de los primeros 3 meses q las personas te dicen q va a ser difícil cuando estás embarazada. Te hablo del primer año..es dificilísimo! Y no sólo x las más noches, las tetadas, los cólicos...es más q eso. Es mirarte al espejo y no reconocerete. Tu vida se convierte en una montaña rusa de emociones.De felicidad/tristeza. Donde está aquella persona q alguna ves fuiste? Quién es está nueva persona en la q me convertí ahora, q pasa q ni yo misma me reconozco? Donde quedaron mis sueños, tiempo y anhelos? Dónde está mi cuerpo? Q ya nada me pertenece, ni siquiera mis pechos?..quién soy? Una villana? Una bruja? Una heroína?...nooo soy yo..en una versión más potente de mi misma! Este nuevo yo cuesta trabajo aceptar y sólo el tiempo y la paciencia nos vuelve a reencontrarnos con nosotras mismas de una forma mejorada y fortalecida. Sabes por qué? Porque ser madre es anteponer tus deseos a los de tus hijos..es no conocer el hambre..el sueño y el cansancio como necesidades básicas..sino como una prioridad q sólo algunas personas pueden tener. Es darte cuenta de los pequeños valores de cada minuto de silencio y tranquilidad ya sean 10 minutos. Es ser feliz con sólo ducharte y depilarte. Es Valorar el tiempo a solas con tu pareja. Es disfrutar de una pequeña charla con las amigas. Las actividades q las personas no madres consideran como cotidianas y pasan por alta para nosotras es un privilegio!! Nos abre los ojos al mundo entero!! Nos muestra la felicidad q ya conocíamos y q i cuenta nos dábamos! Q están en las pequeñeces y q sólo a ser madre se disfruta más! Y cuesta mucho llegar a este estado de aceptación con tu propio ser.. Una fui maternal..ni me emocionaba la vida con hijos..la vida la veía y la quería vivir de la forma q tu la vives y las ves. La Vida me regalo un hijo y con ella vino el cambio y sabes q? Ya nunca más vi la vida de esa manera. Ahora soy más fuerte, soy diferente...soy más humana..más empátia y menos egoísta! Y creéme q antes creía q lo era también...Pero no! Definitivamente soy una mejor persona y una version mejorada de mi misma! Y lo disfruto a mi hijo tanto con mi pareja! Volví a ser Yo con mis sueños y mi personalidad. Volví con todo y más fuerza q antes. Y una última cosa q quiero comentar es q no es algo obligado hacerte amigas de otras mamás..es algo q surge de forma natural..xq te sentís comprendida..identificada. Pueden llegar a acuerdos de actividades q involucren hijos. Lo cuál una pareja sin hijos no entiende! Y el comportamiento normal de un niño lo ven extravagante. La amistad se vuelve más selectiva. Parejas con hijos y parejas sin hijos! Sí prefieres no tener hijos es mejor q vayas sabiendo q amigas con hijos se distanciaran más xq cuesta más congeniar con parejas libres..sin hijos..q no tienen horarios. Y no porque tu amistad sea menos importante! La vida es linda con o sin hijos..y ser madre es convertirte en guerrera.

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    1. Es muy extraño que pongan el ser madre como su motivo para ser mejores, ósea también las personas que no quieren hijos se mejoran a si mismas y vuelven mejoradas de ciertas experiencias, y eso de amigas sin hijos te equivocas yo tengo amigas que no por ser madres de vuelven desconsideradas y egoístas con sus amigos, respetamos las decisiones personales de cada quien y ellas entienden que una cosa es ser madre y otra muy diferente su vida social, que feo que las mujeres pierdan hasta su individualidad sólo por tener hijos afortunadamente mis amigas no son así.

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  12. Disculpen algunos errores..creo q fue culpa del diccionario..quiero aclarar q en una parte quise decir q nunca fui maternal! Un beso!

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