massobreloslunes: RIP a mi MacBook

miércoles, 20 de agosto de 2014

RIP a mi MacBook

Ayer por la mañana, después de un mes de Nanowrimo, una incrédula relectura del borrador y unas semanas de frenética reflexión y toma de notas, decidí empezar por fin a (re)escribir mi novela. Me levanté a las ocho, me preparé un descafeinado y me senté en el secreter. En menos de dos horas, tenía 2500 palabras escritas: las dos primeras y flamantes escenas.

Me serví rápidamente algo de desayuno y, cuchara en mano, bajé corriendo al estudio para no perder el flow. Masticaba mis lentejas germinadas* mientras releía escenas, esquemas, bocetos de personajes. La energía daba vueltas a mi alrededor. Por fin lo estaba consiguiendo: había dado el primer paso importante hacia la inmortalidad literaria.

Entonces, mi ordenador se apagó.

No hizo ningún ruido raro. No avisó. No dio ningún chispazo. Simplemente, como esos ancianos esquimales que se adentran en la nieve, puso su pantalla en negro y murió.

Yo me quedé en shock.

¿Tan mala es mi novela?

Subí, lavé los platos, bajé, traté de encenderlo de nuevo. Absolutamente nada. Subí de nuevo, barrí y fregué la cocina, traté de encenderlo de nuevo y le mandé un par de whatsapp a mi novio programador, que estaba por ahí escalando con sus amigotes, en este tono:

Mi ordenador ha MUERTO!!!!!!!!! (introducir veinte emoticonos en grados variables de desesperación). Haz ALGO!!!!

Silencio. Con el doble tic verde ahí brillando acusador frente a mis ojos.

En serio
Mi vida se derrumba frente a mí
Y no estás ayudando NADA
Me las pagarás

En realidad, yo sabía que aquello tenía poca solución. Era como en Anatomía de Grey, cuando los cirujanos emocionalmente tarados tratan de reanimar a un paciente que lleva muerto media hora. Mi ordenador ya no estaba allí. Se había ido un lugar mejor. No me sorprendí, entonces, cuando Pablo volvió con una poca urgencia sorprendente y me dijo que no había nada que hacer.

Hoy hemos rescatado el disco duro de su hermosa pancita blanca para recuperar los archivos que no tenía en Dropbox. Ahora el pobre está ahí, inerte y desmontado, esperando sobre la mesa del salón a que se lo lleven al lugar de su eterno reposo.

Aquí es donde empieza esta Elegía a un Ordenador:

MacBook Blanco de Marina (MBM) llegó a mis manos hace ahora cuatro años y medio, como regalo de mis tías por haber sacado el PIR. Lo primero que me sorprendió de él fue la pureza de sus líneas y la simplicidad de su uso. Al principio extrañaba esa pausa para tomar un café que me daba mi PC entre encenderlo y poder empezar a usarlo, pero me acostumbré pronto.

MBM y yo nos mudamos juntos a Cádiz, a mi nueva vida de chica independiente. Durante mucho tiempo, se sentaba en la esquina de mi cama: el único lugar de mi piso donde se pillaba una wifi gratis. Después esa wifi se acabó, y MBM me acompañó en arriesgadas excursiones a la plaza de la Catedral, donde escribíamos juntos sentados sobre las escaleras.

En esos primeros años en Cádiz, MBM fue mi compañero más fiel, mi objeto más querido. Filmaba ridículos auto-vídeos de mí tocando la guitarra, y sacaba fotos donde la borrosidad de la webcam favorecía a mi pobre piel. Navegaba alegremente por Internet y almacenaba mis archivos y recuerdos. Sobre todo, MBM se dejaba escribir. Colocaba sus dóciles teclas blancas bajo mis dedos y me ayudaba a relatar el mundo. Juntos hablamos de amor, de amigos, de Cádiz, de escalada. Cuando nadie más quería escucharme, MBM estaba ahí para enviar mis mensajes a un vacío que resultó estar más lleno de lo que pensaba.

Viajamos juntos durante el Summer Steinbeck Hill Project. Por las noches, después de conducir, escalar y arriesgarme en raras aventuras emocionales, me sentaba con MBM en la parte trasera de la furgo y escribía. MBM me ayudaba a vivir dos veces. Después nos mudamos a Madrid y de vuelta a Cádiz. Lo extrañé en mi viaje a Colorado, pero no quise llevarle; por una parte, me preocupaba su discreto sobrepeso y, por otra, no quería perder en un descuido a mi mejor amigo inanimado.

Ahora habíamos llegado juntos a Margalef, al principio de una nueva aventura. MBM llevaba un tiempo sintiéndose cansado. A veces tardaba más de la cuenta en hacer las cosas, nivel PC rápido, y otras veces no podía instalarle programas porque su sistema operativo se estaba quedando atrás. Yo le había echado un ojo a un bonito MacBook Air, pero me negaba a desprenderme de MBM mientras siguiera haciendo su trabajo. "Si quieres le reinstalamos el sistema", me ofrecía Pablo. Yo siempre lo dejaba más adelante. Quizá, si lo hubiera hecho a tiempo, él todavía estaría con nosotros. Pero es demasiado tarde para arrepentirse.

Quiero creer que a MBM le gustaba mi novela, y que a su corazoncito metálico de computadora le dará pena no estar junto a mí para terminarla. Quizá solo sintió que su época había acabado, y que necesitaba a un amigo más joven y fuerte para llevar sobre sus hombros el peso de todos mis proyectos. Creyó que sería mejor no esperar a ser sustituido y retirarse por sí mismo: tan digno, elegante y silencioso como ha sido siempre.

MBM: espero que haya un cielo de los ordenadores buenos. Espero que tú estés en él y des con otra escritora un poco más constante y menos melodramática que yo. Estaré aquí con un nuevo amigo, pero siempre ocuparás un lugar especial en mi corazón. Hemos pasado juntos los momentos más divertidos de mis últimos cuatro años. Entretanto, hazte amigo de esa escritora del cielo que me imagino y sé tan robusto, rápido y paciente como en tus mejores tiempos. Aguanta sus parrafadas y anímale a que se siente todos los días. Esparce sus mensajes por el mundo. Ayúdale a escribir el universo.



*Esto es lo que pasa cuando convives demasiado tiempo con un vegano.

6 comentarios:

  1. Ha tenido una vida digna. Sin duda, está con Jobs, en el cielo de los Macs.

    ... (un minuto de silencio)

    Bueno, ahora es un buen momento para plantearse la compra de un pc, que los Air están caritos de narices ;) Conste que estuve a punto de comprarme uno hace unos años. Los portátiles pc de Asus son bastante decentes, ya nos contarás... pero, consejo de amigo, si al final compras un pc, haz que tu novio el porteño erradique Windows 8 de tu nuevo amigo inanimado (Windows 8 es el MAL).

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    1. No me he podido resistir. MacBook Air de Marina ya está aquí conmigo. Reconozco que es carete, pero he caído ya del todo en las garras del espíritu de Steve Jobs y hay poco que hacer. Es una preciosidad, por cierto.

      Besitos.

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  2. Jamás vi a nadie que quisiera tanto a su ordenador! D.E.P. MBM

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    1. Es que la gente no hace cosas chulas con sus ordenadores. Postea chorradas en Facebook y poco más. Eso no hace amor. MBM y yo hacíamos cosas muy chulas :)

      Supongo que es el recuerdo de los buenos momentos pasados. Y que soy una animista y una sentimental.

      Besotes y ánimo con el tirón final de "El peor amigo del mundo". ¡¡Tú puedes!!

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  3. Banda sonora de este post:
    https://www.youtube.com/watch?v=iUiTQvT0W_0

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  4. jajajajaa me ha gustado la ida de oya de historia de amor que has tenido con MBM (que nadie le llame macbook. Que tiene nombre grrrr. Es un ser animado, que le ha dado mas alegrias que muchas personas, un respeto)

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