massobreloslunes: El misterio de los perros fantasma

miércoles, 17 de septiembre de 2014

El misterio de los perros fantasma



Estoy en el avión de camino a Cancún y, sin embargo, hoy quiero hablaros de algo que nos tiene intrigadísimos a Pablo y a mí: el misterio de los perros fantasma. Lo comparto con vosotros por si alguno sabe darle explicación.

Hace dos días fuimos a escalar por la mañana a Espadelles: una zona en la parte alta de las montañas que rodean Margalef. Eramos los únicos escaladores del sector, y solo se escuchaba el sonido leve del viento entre los matorrales. Trapamos un par de vías, y cuando Pablo estaba en la tercera, comenzamos a oír un ruido lejano de campanas.

“Deben de ser cencerros”, dije yo. A menudo, las zonas de escalada también son áreas de pastoreo. En Grazalema no es extraño ver invadido el sector por varias decenas de cabras y por un pastor que les grita: “¡’Vamos, cabra estúpida! ¡Me voy a cagar en tus muertos!”. [Yo también pensaba que los pastores eran gente sosegada, pero al menos el de Grazalema está muy loco]

Sin embargo, se escuchaba demasiado flojito como para que fuera un rebaño. Entonces aparecieron por detrás de unas plantas tres perros flacos con campanas en el cuello, merodeando despacio a nuestro alrededor. Miré en su dirección, esperando a ver a algún humano acompañante, pero estaban solos. Cuando se acercaron, pude ver que cada uno llevaba un collar naranja fluorescente, otro grueso de tela con un número de teléfono y un nombre, la campana y un dispositivo de plástico negro, parecido a lo que se le pone a la ropa para que no la roben.

Los perros se acercaron a mí, que estaba asegurando a Pablo desde el suelo. Tenían los ojos enrojecidos y el pelaje apagado. No me gustan mucho los perros, así que les solté un par de frases neutras (“¡Hola, perros-oveja!”) y seguí asegurando. Ellos no se detuvieron a mi alrededor, ni pidieron comida, ni ladraron; simplemente, se alejaron en la otra dirección, haciendo sonar sus campanitas.

Al cabo de un rato volvieron. Pablo ya estaba abajo, y como él no comparte mi ¿misocinia? ¿alergia perruna?, empezó a llamar a los perros oveja:
- Vengan-para-acá-gorditos-presiositos - decía. 

Los perros pasaban de él. No huían ni se acercaban; simplemente, seguían su extraño ritmo merodeador. Finalmente, se fueron por donde habían venido, hasta que el ruido de las campanas se perdió en la distancia.

Ahora, nuestra tranquila vida campestre está llena de preguntas. ¿Quiénes son esos perros? ¿De dónde vienen? ¿A dónde van? ¿Por qué llevan dos collares, una campana y una especie de antirrobo? ¿Por qué están tan flacos? ¿Por qué no interaccionan con los humanos? ¿Son perros-bomba? ¿Perros espía? ¿Practican en sectores de escalada, para después ser camuflados en misteriosas misiones secretas?

Ayer por la noche, mientras estábamos tumbados en la cama antes de dormir, Pablo dio un respingo y me dijo: 
- Boluda - lo sé: los perros son gorditos-presiositos, pero yo soy Boluda -, qué susto. Estaba quedándome dormido y pensé que el ruido del lavaplatos eran los perros de esta mañana, que habían entrado en casa.

Entre eso y Justin Bieber, me acojoné.

Ahora, a cada rato, cuando uno de los dos quiere inquietar al otro, nos decimos: “¡Qué miedo los perros fantasma! ¿Verdad? ¿Qué carajo era eso?”. Y nos morimos del susto.

Ya sé que en nuestra vida infraestimulada cualquier cosita puede sacarnos de quicio; a veces me entretengo en el puente de madera que hay frente a casa para hacer que las luces fotosensibles se enciendan cuando les pongo el pie encima. Pero ¿de qué iban esos perros? ¿Alguien lo sabe? ¿Va a convertirse Massobreloslunes en un blog de terror rural? Agradecería sinceramente la respuesta a todas o a alguna de esas preguntas.


Seguiremos informando.

4 comentarios:

  1. Quisiera responder a todas esas preguntas, pero me temo que eso sólo lo pueden hacer Iker y Carmen. Lo de los perros fantasma es grave, pero yo con lo de Justin Bieber ya me quedé bastante preocupado. Creo que estáis tardando en llamar al programa. Además, trasladar el caso a Cuarto Milenio puede ser una buena forma de promoción del blog y de la novela.
    En todo caso, aprovechad estos días por Cancún para desconectar de tanto misterio. A saber qué os encontráis a la vuelta. (Apuesto por la campana de uno de los perros dentro del armario de Justin Bieber)
    Saludos!

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  2. puede que esta sea la explicación, aunque un poco triste. En verdad, un poco fantasmas sí que son... http://rehalaespanola.blogspot.com.es/2011/08/el-veneruelo-obejo-cordoba.html

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  3. Sólo cinco palabras: el perro de los Baskerville

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  4. El periodo hábil para la caza del jabalí es el comprendido entre el primer domingo de septiembre (día 7) y el último domingo de marzo (día 29), ambos incluidos, excepto en las comarcas Barcelona, Cataluña Central, Tarragona y de Les Terres de l’Ebre, que será hasta el último domingo de febrero (día 22).

    Saludos!

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