sábado, 24 de mayo de 2008
La situación es más o menos así
con esa soledad que tanto añoras
con tus horas
tu porno
tus amigos.
Te dejo con tu vida
con todas las demás mujeres
tus dibujos
tus libros.
A cambio
me llevo
mi cuerpo al otro lado de la cama
mi bote de champú de la bañera
mis besos
mis palabras.
Mis cenas con velitas y ensalada
mis ganas de bailar sobre la alfombra
mi sushi
a Frank Sinatra.
Me llevo mi cintura
los libros que pensaba dedicarte
mi habilidad para leer los mapas.
Mis chistes
mi hambre
mi mechero
mi perfume
mi pelo.
Me llevo todo eso porque es mío.
No sé si sabes quién sale perdiendo.
Admitámoslo
jueves, 22 de mayo de 2008
Missing
Hoy me he despertado recordando la calidez de tu cuerpo. Nuestras siestas, nuestros sueños, cuando te colocabas sobre mí y respirábamos a la vez. La manera en que conseguías alegrarme el día en cuanto veía aparecer tu figura tras la puerta.
No sólo te agradezco todo el amor que me has dado, sino también lo mucho que te has dejado amar, aunque a veces hicieras como que no te dabas cuenta. A veces pienso que ésa ha sido tu misión en mi vida: dejarte querer, dejarme ser mejor persona dándote mi cariño.
Volviendo la vista atrás, me pregunto si hay algo que hubiera podido hacer para evitar perderte. Supongo que sí; siempre puede hacerse algo. Me digo que a lo mejor no estuve lo suficientemente cerca, que no lo hice todo lo bien que podría haberlo hecho. Al final no me queda más remedio que aceptar que las cosas son como son, que el tiempo no va a volver atrás, que tú nunca me has pertenecido. Que perteneces a la vida.
Déjame que haga un último intento: vuelve. Por favor, vuelve conmigo. Te necesito a mi lado. Nos quedan muchas cosas por hacer, muchos lugares donde vivir, muchos sofás por compartir. No te haces a la idea de lo mucho que me duele perderte.
Si no funciona y no regresas conmigo, espero de corazón que encuentres a alguien que te quiera al menos tanto como yo. Que te cuide como te mereces. Que sepa lo que te gusta, que se quede a tu lado, que te bese y abrace a menudo, que sepa disfrutar de tu olor limpio y cálido. Espero que estés bien, que seas feliz. Que la negrura del mundo no te coma.
Sin embargo, Clementina, gatita... te echo tanto de menos...
Pies
martes, 20 de mayo de 2008
Obviedad
Me doy la vuelta, indignada, y le digo que eso es una chorrada. Que todo el mundo quiere ser feliz. El problema es que no sabemos cómo.
Pero bueno, tiene buena intención, la criatura.
lunes, 19 de mayo de 2008
Nunca podré ser la musa de un escritor
Recuerdos
Cuando él la dejó, ella se dio cuenta muy pronto de que, puesto que había pasado los dos últimos años a su lado, casi todo lo que había hecho, leído, oído y casi pensado durante ese tiempo le recordaba a él. El dolor era tan grande y tan parecido a una aguja traspasándole en pecho que decidió buscar una solución. Con la ayuda del Photoshop, el procesador de textos y su imaginación, inventó todo un pasado alternativo que no tenía nada que ver con él. Detalló mes a mes los viajes que había hecho sin él, las personas a las que había conocido, los tíos a los que se había follado (todos guapos, todos interesantes, todos locos por ella). Escribió que la primera vez que escuchó la canción que solían bailar abrazados estaba en un bar del centro, tonteando con un divertido actor de teatro. Escribió que era aquel gallego tan tímido que nunca bebía café quien le había hablado por primera vez de Houellebecq y de Stefan Zweig. A partir de su ingeniosa maniobra, paseaba por la calle enlazando silenciosamente los estímulos externos con sus falsos recuerdos, sustituyendo la aguja afilada por una agradable descarga de nostalgia. Consiguió ser razonablemente feliz durante bastante tiempo.