massobreloslunes: Neuro-sis

lunes, 14 de abril de 2008

Neuro-sis

En mi estúpida-beca-que-sin-embargo-me-da-de-comer, me asignan tareas muy emocionantes, y mientras las desempeño siento que esta gran maquinaria que es la UGR no podría avanzar sin mí. Mi última y fascinante misión es abrir y cerrar el laboratorio de maquetas del cerebro para que los alumnos puedan hacer prácticas.

Parece fácil. La secuencia, en teoría, es la siguiente:

- Bajo al laboratorio.
- Abro la puerta.
- Abro el armario de las maquetas.
- Me voy.
- Al cabo de una hora vuelvo.
- Paso listas de asistencia.
- Cierro el armario.
- Cierro la puerta.
- Me voy.

Lo que yo hago normalmente es esto:

- Bajo al laboratorio.
- Espero a los alumnos. Normalmente llegan temprano cuando yo llego tarde o tarde cuando yo llego temprano, y en ambos casos me miran con desaprobación.
- Les explico que las maquetas son muy delicadas y caras que pordios pordios no las fuercen.
- Reparto las maquetas.
- Les pido que pordiospordios no roben maquetas, que son muy caras.
- Le pido que pordios pordios no se vayan del laboratorio antes de que yo vuelva, que las maquetas son muy caras.
- Me voy.
- Abro la puerta otra vez y digo que las maquetas son muy caras.
- A la hora, recuerdo súbitamente que tengo que cerrar el laboratorio.
- Busco las llaves como una histérica mientras pienso que alguien las ha robado y va a bajar a llevarse las maquetas para venderlas en el mercado negro.
- Bajo corriendo las escaleras.
- Subo para coger la lista de asistencia, que me he dejado en el despacho.
- Llego al laboratorio. Si bajo temprano, aún no han terminado y me miran con desaprobación. Si bajo a la hora justa, llevan diez minutos esperándome con las maquetas montadas y me miran con desaprobación.
- Paso la lista de asistencia y arrebato las maquetas de las manazas de los alumnos para montarlas yo, mientras mascullo “son muy caras, son muy caras”.
- Llevo las maquetas al armario. En general, tiro al suelo un promedio de dos maquetas al día, y es bastante efectista, porque los trozos de cerebro salen disparados en plan gore.
- Chillo como una histérica y los alumnos me ayudan a recoger las piezas mientras sacuden la cabeza con desaprobación.
- Guardo las maquetas.
- Las cuento compulsivamente unas cuantas veces.
- Cierro el armario y forcejeo con las puertas para ver si están bien cerradas.
- Salgo del laboratorio.
- Cierro el laboratorio
- Abro la puerta y vuelvo a comprobar que he cerrado el armario.
- Cierro la puerta.
- Me voy.
- Vuelvo para comprobar que he cerrado la puerta.

Normal que tenga acné. Lo raro es que aún no me haya dado un ictus.

4 comentarios:

  1. En fin, te remito a esta verdad empírica: http://voysaltandocharcos.blogspot.com/2007/12/locas.html

    (Eso sí, me he reído mucho leyéndolo :P)

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  2. Tómalo con calma.
    Vale que las maquetas sean caras... pero no creo que te las descuenten de la beca, ¿no?.
    Y lo de llegar pronto o tarde, eso sí que no tiene solución, así que mejor con una sonrisa!!
    Salud/OS!
    PD: Gracias por las visitas!

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  3. Blackberry, cuánta razón.
    El_Vania: no es cuestión de dinero, sino de paranoia. Además, me caería una buena bronca, aunque no me hicieran pagar nada.

    Besis y gracias por comentar!

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  4. y no piensas en ningún momento en cambiar las maquetas de cerebritos por maquetas de barcos o algo así?


    Tendría su gracia

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