massobreloslunes: Mi querido HDP

domingo, 1 de junio de 2008

Mi querido HDP

El HDP u Hombrecito de la Posguerra es el señor que me enseña Psicología de la Educación. Lo llamo así yo íntimamente porque podrían recortarlo de mi clase y colocarlo en una escuela rural de 1950, con su chaleco y su bufandilla. Es flaco y tiene el pelo de una sola pieza, como Ken el de Barbie: ni le crece, ni se lo corta, ni se despeina.

Este señor y su asignatura son la versión moderna de los esclavos egipcios que construían pirámides arrastrando piedras. Podría licenciarme sólo con las horas de trabajo que le he echado a P de la E.

Es difícil explicar la personajez del HDP (curiosa coincidencia de siglas)en palabras de nuestro idioma. Es un señor realmente entusiasmado por su asignatura, convencido de que mandarnos setecientas prácticas, doscientas actividades de clase y quinientos trabajos complementarios de crédito europeo es lo mejor que puede hacer por nosotros y nuestra formación. Comienza todas las clases diciendo “esto es muy interesante, ¡interesantísimo! Esto lo pueden aplicar ustedes en su futuro profesional”, y saca un taco de transparencias pintadas de rotulador que nos explica con genuina pasión.

Lo peor del HDP es que se lee los trabajos. Cuando nos manda una actividad, llega al cabo de unas semanas con unas ojeras hasta los pies, porque se ha pasado la noche corrigiéndolas y haciendo transparencias con los mejores y peores ejercicios para que aprendamos de nuestros aciertos y errores. Si descubre que alguien se ha copiado, hace transparencias del plagio y pone con su rotulador rojo al lado: ¡¡¡COMPORTAMIENTO ACADÉMICO INACEPTABLE!!!, y lo proyecta en clase para aleccionarnos.

Mientras exponemos en clase, asiente con una sonrisa beatífica e interrumpe para poner sus transparencias sobre el tema y leernos cuentos de Jorge Bucay. El último día, nos despidió con un power point directamente sacado de los forwards de su bandeja de entrada, con fotitos de flores y velas y más cuentos sobre la educación, la paciencia y el luminoso poder de la esperanza. Y con transparencias.

Todo esto estaría bien si el examen fuera relativamente fácil. Pero encima su examen consta de preguntas del tipo de ésta:

Recuerda cuando trabajamos en clase el artículo de García (1998). ¿En cuál de sus enfoques sobre el aprendizaje podría enmarcarse la teoría de Ausubel?
a) Primero.
b) Segundo.
c) Tercero.
d) Cuarto.

(No es una exageración. Había una pregunta así en el examen de febrero).
(Obviamente, el artículo de García estaba impreso en una transparencia).

Es un profesor que cree fervientemente que aprender no es empollar el último día. Que tenemos que retenerlo, asimilarlo, relacionarlo e integrarlo TODO. Que al final de curso seremos mejores psicólogos y seres humanos. Como ya os he dicho, es un personaje.

Y lo más gracioso de todo esto es que hoy, domingo, mientras termino las prácticas del HDP (cada una de ellas un taco de folios con lecturas, artículos en inglés y análisis estadísticos), y me acuerdo de toda su familia, no puedo evitar pensar que es un señor bastante adorable. Qué poco hace falta para tenerme contenta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario