massobreloslunes: Otro miércoles

miércoles, 18 de junio de 2008

Otro miércoles

Llevo tres horas y media metida en este despacho orwelliano de mierda. Sólo ha venido Mi Querido Ex Novio a sacarme a merendar a eso de las seis. Hemos compartido un sandwich de pavo y tranchetes y una cocacola en la cafetería desierta, donde la luz entraba a raudales por las ventanas. Pero no quiero ponerme poética, sino reivindicar la inteligencia de las conductas humanas y preguntar por qué, si no hay nadie en la facultad, si los alumnos no pueden pedir asesoramiento sobre sus trabajos porque están de exámenes, si los profesores no necesitan de nuestros servicios por lo mismo, tengo que pasar yo hoy cuatro horas encerrada bajo los fluorescentes para satisfacer alguna especie de extraña cuota a la que nos obliga el ministerio. Por no hablar de julio. Y de septiembre.

Me rasco frenéticamente la parte superior de los brazos, que gracias al efecto combinado de la medicación y el sol se me ha llenado de eczemas. No me molestan: me dan un cierto aire de indefensión bastante encantador. Una vez conocí a una chica con psoriasis y pensé que podría enamorarme de ella y de sus delicadas heridas rosadas. En cualquier caso, casi he recuperado la piel de mi cara y, puesto que se ve bastante más que los brazos, no me quejo. Camino sintiéndome preciosa. Salgo a la calle cubierta de crema protectora factor total. El otro día me preguntó cierto galán pseudoepistolar que si olía a flores recién cortadas. Pues verá, no: ahora mismo a lo que huelo es a protección solar, a día de playa y verano bajo las luces azules de la biblioteca. A desfase estacional. Un olor la mar de poco romántico. Y conservo el blanco invernal de mi piel con defectos de fábrica. El blanco es mejor que el amarillo de las personas morenas en invierno. Voy a lucir un blanco sin complejos durante todo lo que dure el verano, y todas esas camisetas color pastel, todos esos vestidos claros hechos para resaltar sobre la piel morena, me cubrirán dándome el aspecto de un adorable fantasma rubio. Un fantasma que huele a protector solar.

Os dejo ya. Ha venido MQEN a recogerme y sacarme a la luz. Me ha traído un traje especial, una mascarilla y unas gafas de sol que me cubren media cara. Gracias, MQEN. No pude haber elegido nadie mejor para dedicarle mi amor.

Cuánto bien pueden hacer tres párrafos de escritura absurda y furiosa.

3 comentarios:

  1. Hum... así que a rey muerto, rey puesto...
    Y eso que te hacía republicana, jijiji...!
    Salud/OS!

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  2. me has recordado a una canción que decía algo así:

    Otro jueves como los demás
    demasiado martes, demasiado igual
    ni te declaro la guerra
    ni tú me firmas la paz.

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  3. ¡Eh, que no he vuelto con MQEN! ¡Que entonces se convertiría sencillamente en MQN! Eso es reciclaje sentimental y está muy feo.
    Y si lo dices por el galán epistolar, tampoco, que hace falta más que eso para conquistar este corazoncito de piedra.

    Gracias por el poema, Martin.

    Sendos besos.

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