massobreloslunes: Confusiones

jueves, 3 de julio de 2008

Confusiones



Cuando fui a mi primer taller de escritura, allá por mis años mozos, nuestro profesor de entonces nos habló del famoso minicuento de Augusto Monterroso. Seguro que lo conocéis:

Cuando se despertó, el dinosaurio aún estaba allí.

Este minicuento, por muy famoso que sea, tiene un problema: es sintácticamente confuso. Leedlo atentamente y entenderéis a qué me refieiro. Así que la primera vez que lo escuché y hasta mucho tiempo después, pensé que era el dinosaurio el que se había despertado. Pero resulta que no: el protagonista del cuento es otro, un él invisible, que es quien ve al dinosaurio cuando se despierta. Ahí está la gracia, se supone. Sin embargo, a mí el minicuento me parecía lo suficientemente fascinante con el significado que le daba yo (me lo ponía de nick en el messenger y, en aquella época de mi vida -turbulentos diecisiete-, ése era el mayor honor que podía darle a una frase). Todavía me lo parece: despertarme cada mañana y descubrir que aún estoy aquí, que sigo siendo Marina en el cuerpo y la vida de Marina, en general me parece normal, pero a veces me sorprende. Éste es un concepto muy raro que creo que ahora no podría explicaros bien, porque estoy muy cansada, pero tiene que ver con que me resulta un poco extraño mantener una identidad constante a lo largo de la existencia: con la de posibilidades que tiene ser humano, y a nosotros la vida no nos ha dado más que una. Otro día amplío la idea, lo prometo.

Otro caso curioso de confusión gramatical lo protagoniza el omnipresente J., que durante mucho tiempo pensó que la máxima del relato "no decir, mostrar" (o sea, no explicar los sentimientos, sino hacer que el lector los perciba y pueda vivirlos) era una prohibición de decir la palabra "mostrar". Menos mal que no es un verbo de uso muy común en los relatos.

En otro orden de cosas, he empezado mis vacaciones y cambiado la posición sentada típica del estudio por la horizontal del vagueo indiscriminado. Así que no os preocupéis por mí si no escribo mucho.

4 comentarios:

  1. Que sepas que me he bajado el dibujo y he unido los puntos...

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  2. la próxima vez, pon un sudoku.

    Cuando se despertó, el sudoku seguía allí.

    (Arévalo)

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  3. el peregrino gris4 de julio de 2008, 21:56

    Cambiando un pelo los acentos: 'El estaba allí. Despertó dinosaurio. Aún sé cuando'.
    Dicho esto, he de añadir que la típica posición horizontal es aún más típica que la típica posición sentada.
    Y ya no se me ocurren mas chorradas.

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  4. Pues a mí me gusta más que sea el dinosaurio quien despierte y no vete tú a saber quién :__

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