massobreloslunes: Mi puntito nazi, 1: el clima

lunes, 24 de octubre de 2011

Mi puntito nazi, 1: el clima

Lectores y lectoras:

Yo sé que desde aquí doy la impresión de ser una persona tope de flexible, compasiva y dulce, pero en realidad siempre he tenido un carácter muy regulero. Yo le decía a J. que soy como un chile relleno de caramelo, y él me contestaba que soy más como un chile relleno de tabasco. Lo que pasa es que con el tiempo he conseguido reprimirme autogestionarme, y creo que cada vez va siendo más fácil convivir conmigo. Ser flexible y dulce no sólo es bueno para los demás: también lo es para ti y aumenta tus niveles de felicidad.

Problema: hay ciertos temas que me ponen violenta. Yo lo llamo "mi puntito nazi", porque cuando salen esos temas me vuelvo rígida/agresiva y no hay quien me baje del burro. Ejemplos de mi puntito nazi son los perros (¡¡deportación ya!!), la música (¡¡prohibiría todas las emisiones musicales sin auriculares!!), las obras (¡¡todo está bien como está ya!!), el sueño (¡¡si quiero dormir, quiero dormir y punto!!) y algunos otros temas que ya se me irán ocurriendo para esta magna serie que empieza hoy.

Hoy vamos a hablar de mi puntito nazi con el clima. Para mí el clima ideal es sol TODO EL RATO y que nunca haga demasiado frío. Un poco de fresquito por la tarde-noche, nubes inofensivas que hagan bonitos los atardeceres y un mes o así de frío extremo para no aburrirse. Punto.

Hay que tener en cuenta que soy andaluza, y más concretamente malagueña. Yo vivo con la suposición de que el sol brillará en el cielo por defecto. Hago mis planes sin mirar el tiempo, porque el nublado es raro y la lluvia es como de ciencia ficción. Pierdo los paraguas siempre porque los uso dos veces al año y no recuerdo que me lo tengo que llevar de los sitios. Además, como buena andaluza, cuando llueve me paralizo y no hago nada de lo que tenía planeado. Para qué, si sé que mañana o pasado volverá a hacer bueno.

Fijaos si la lluvia tiene poco que ver conmigo, que cuando vivía en Málaga no tenía zapatos impermeables. Si llovía pues que se mojaran; ya se secarían. Luego llegué a Granada y conocí la hostilidad de su climatología. Allí descubrí que hay zapatos que ¡oh, maravilla!, mantienen tus pies secos cuando llueve: fue un antes y un después. En Granada me compré gorros, guantes y bufanda, descubrí que puede hacer frío aunque haga sol, invertí en un nórdico cuando me dolía el cuerpo de tiritar y gasté más dinero en calefacción que en comida. Y tiene su punto, que conste. A veces echo de menos el frío extremo, sobre todo porque opino que los gorros me favorecen.

Aquí en Cádiz la lluvia es el mal. El Mal Pluvial. Hoy por ejemplo: no he ido a trabajar porque estaba saliente de guardia. Pero es que no tengo ni puta idea de cómo me habría apañado para llegar si hubiera tenido que ir. Esto parecía el Apocalipsis. En Cádiz siempre hay viento, así que cuando llueve pues hay lluvia con viento. Ni el paraguas te va a servir para nada ni existe forma humana de que no te mojes. Hagas lo que hagas, en cuanto pases dos minutos en la calle te convertirás en un desecho humano empapado y lastimoso, y más si como yo tienes gafas y cuando se te mojan te sientes como una disminuida. Luego llegas al curro y está todo el mundo secándose los pantalones en el secador del baño, y el ambiente se llena de un espíritu colectivo de damnificados de catástrofes bastante curioso.

Así que yo paso de que llueva. Un día de lluvia al año, vale, rollo simbólico, para cuando consiga un maromo y me pueda pasar la tarde teniendo sexo romántico tras los cristales empañados. Para lo demás no le veo la gracia. No puedo coger la moto. No se puede pasear, ni escalar. Es incómodo, es molesto, hace humedades y goteras, inunda los campitos ilegales de Chiclana. Y me entristece oír llover; no sé, es como si alguien llorara todo el rato.

Mi experiencia lluviosa más intensa ocurrió hace dos inviernos, cuando el anticiclón de las Azores se desplazó y Andalucía sufrió lo que se conoce como la Galleguización. Ahí pude vivir lo que es pasarte semanas sin ver el sol y no me gustó un pelo. Me acostumbré a llevar el paraguas en el bolso. Junto a mi urbanización nació un riachuelo y podías ver las chumberas creciendo entre praderas de hierba exuberante. Se demostró mi tesis de que el norte no tiene mérito: si llueve, esto se pone igual de verde y de bonito. Tienen mérito esos olivos recios y austeros, consiguiendo no morirse después de seis meses sin que caiga una gota. Eso es una maravilla de la naturaleza.

No os creáis que no me preocupa que no me guste la lluvia. Es como que me gusten los guapos: me limita. No me hallo viviendo en sitios con menos de trescientos días de sol al año, y esos sitios son pocos.

De momento, y como tengo pasaporte gaditano hasta 2014, me limitaré a disfrutar de este clima bendito y de tener que quitarme el abrigo en enero bajo el sol del mediodía. Qué queréis que os diga. La lluvia horizontal es un precio pequeño a pagar por tener esta luz milagrosa haciéndole de prozac natural a mi maltrecho cerebro.

12 comentarios:

  1. la eterna discusion entre Norte y Sur...
    Tienes que pasar dias en el norte para poder amarlo. Me encanta abrir la ventana de mi cuarto y ver todo de color verde. Incluso cuando esta nublado y cuando estas dias y meses enteros envuelta en una maxibufanda de colores. los dias en los que un rayo de sol vale mas que nada en el mundo, y le miras y cierras los ojos mientras sietes como te calienta la cara que tienes cn la nariz roja...pero aun asi es especial. Creo que amas a lo que te has acostumbrado...No me imagino viviendo con pasiajes amarillos, secos, con palmeras en los paseos maritimos...
    y el frio del norte es puñetero, pero en las ciudades bañanadas por el cantabrico se respira un ambiente especial... creeme ;)

    ( escrito cn cariño, es solo una opinion mas...respetando a todo el mundo!):)

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  2. ¡Hola!

    En verdad en verdad, si tuviera que vivir en el norte y no me quedaran más huevos, supongo que me acostumbraría e intentaría disfrutar con ello. Me compraría unas botas de gore-tex y pantalones impermeables, y palante.

    Creo que peor que el frío, e incluso peor que la lluvia, llevaría el nublado. Me sienta físicamente mal. Estoy habituada a cantidades indecentes de luz, y mi cerebro entra en abstinencia. Pero supongo que a todo se acostumbra uno, y es verdad que es bonito el verde, aunque yo tuve momentos en Galicia en que me daba como claustrofobia xDD

    Como tú dices, amamos lo que conocemos y lo que nos permite vivir como nos gusta.

    Jo, si sigo comentando así de conciliadora le voy a tener que cambiar el título al post xDD

    Besos! Y feliz martes!

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  3. Vale, por eso no trabajaste el lunes ¿guardia el sábado y saliente el lunes? en Valme eso sólo lo hacían los FEAS, que lo sepas.

    Yo pasé bastantes años en Coruña y Santiago y te puedo asegurar que hubo un período de mi vida (unos 4 años) en los que no tuve botas (ni impermeables ni no impermeables). Salía con mis converse: tan feliz y molona era yo. Y aquí sigo: viva y sin escamas. Estoy sospechando que eso del Gore-tex no es más que otra campaña para crearnos una necesidad vital de lo que antes solo era un lujo opcional.

    Y lo de decir que el sol es una maravilla: lo es, no te lo niego pero todo en su justa medida. Por cierto, yo también grité a los cuatro vientos que jamás de los jamases viviría en un lugar donde se alcanzasen los 38ºC (de día o de noche)...y ya ves.

    PD: No me espíes que se me ha terminado la Zyprexa.

    PD2: ¡¡Aquí también hay olivos y palmeras!!

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  4. la galleguización?¿? En Galicia, también tenemos sol, de hecho, hacía como 4 meses que no llovía y creeme..por el Norte necesitamos la lluvia como los del Sur el sol, y a la inversa, también.

    Ánimo, paraguas y catiuscas!!

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  5. Batalecotal: hombre, tanto como gore-tex no sé, pero a mí llevar los pies secos sí me parece importante. Me estaré haciendo vieja.

    Efectivamente, nunca digas en este sitio no viviré ni a este feo no me tiraré. De hecho, a ver si me voy a rotar a Santiago unos meses, y así además de poder verte más (<3), probar la tarta de chocolate famosa aquella que no tenían, participar en proyectos de venta de camisetas de colores online y respirar radón, podré experimentar cómo se vive en el norte y comparar con conocimiento de causa.

    AtaqueEscampe: yo estuve en Santiago en agosto y me llovió, y de hecho Batalecotal arriba presente dice que habéis tenido un verano horrible... pero no sé, a lo mejor lo que para mi mente sureña es lluvia allí son cuatro gotillas xDD

    Si yo no digo que no haya sol, mujer. Lo que digo es que hay poco. A mí me gusta un montón de sol, sol por un tubo exageradamente.

    Conste que yo no digo que nuestro clima sea mejor. No hay climas mejores o peores, dependerá del gusto de cada uno. Digo que A MÍ me gusta este clima. Pero claro que es genial que en el norte llueva para que yo pueda visitarlo de vez en cuando y soltar "ohs" y "ahs" flipados cuando veo los arroyos, la hierba y los árboles caducos.

    Besotes.

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  6. Creo que me gusta la lluvia porque donde vivo, después siempre sale el sol y me gusta el sol porque para mí también son endorfinas.

    * Mi problema siempre es el mismo cuando llueve: ¿´Qué calzado me pongo?
    Me parece que todo se reduce a un problema de infraestructura.

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  7. 4 años en Escocia y se quitan las tonterias! Vivir en Edimburgo significa que sabes que todos los dias llovera. Los escoceses, que son muy majos pero en tema clima muy ignorantes (supongo que es la unica manera de sobrevivir), dicen que si no te gusta el clima en Escocia, que esperes 5 minutos porque volvera a cambiar. Ya, bueno; volvera a llover.

    El gore-tex como segunda piel es cosa fina, tanto en zapatos como en ropa. De 365 dias del año, solo me lo he quitado cuando me iba de vacaciones. Y que conste que alli lo peor no es la lluvia, sino la falta de luz: en verano los dias son interminables y es una maravilla (aunque *nunca* haga calor), pero en invierno el sol no levanta del horizonte y es un poco deprimente.

    Este año me toca probar los inviernos a -30C. Solo de ver el abrigo en el armario me da miedo pensarlo.

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  8. Yo le encuentro encanto tanto al norte como al sur (todo mi familia es de Andalucía), conozco los dos lugares. Debo ser una persona muy pasota o muy conformista XD

    Pero ahora que lo pienso... ¿cuándo te refieres al norte incluyes TODO el norte (por lo tanto, Barcelona incluída)? ¿O sólo el norte que linda con el cantábrico?
    Es que claro, cuando se habla de ese norte lluvioso y frío... yo no veo que el clima de Barcelona sea ese XD No lo percibo así. Quizás es que, como has dicho antes, cuando tú hablas de sol hablas de "sol por un tubo".
    Un saludo :)

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  9. Yo tb soy del sur pero, el calor me asa y el sol ayuda a q suba la temperatura. Me encantan los días bucólicos de abigarradas nubes y cielo espeso... el milagro de una taza de té acompañado de un buen libro no tiene parangón.

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  10. Daltvila: lo de la infraestructura es cierto hasta un punto. Por ejemplo, cuando MQEN vivía en Pamplona te dabas cuenta de que la gente estaba como superadaptada y lo hacía todo aunque lloviera: pasear, montar en bici, hacer deporte y tal. Zapatos buenos, bajos de los pantalones cortos y paraguas recios. No obstante, aquí en Cádiz realmente hay días en los que no se puede salir a la calle si llueve, aunque te empeñes. Es que hace MUCHO viento. O puedes salir, claro, pero te empaparás a no ser que vayas cubierto de goretex.

    Neikos: es que si yo tuviera que vivir cuatro años en Escocia creo que me suicidaría. Desde el respeto te lo digo. ¿Hay visto “Wilbur se quiere suicidar”? Pues yo sería Wilbur.
    Nota: Me alegro de saber de ti :) ¿Cómo va el pequeño Neikos? Si no me fallan los cálculos la cosa debe de estar ya a punto de caramelo, ¿no? Os mando besos fuertes.

    Byron: Yo viví en Barcelona y encontré el clima bastante mediterráneo, quizá con algo más de frío y lluvia que en el sur en otoño/invierno. Pero Granada, por ejemplo, es mucho más hostil. Me refiero más bien al norte cantábrico, y sobre todo al norte lluvioso.
    En realidad yo también le encuentro encanto al norte, solo que en pequeñas dosis. Pero a todo se acostumbra uno, así que quién sabe si podría adaptarme a la vida norteña si tuviera buenos motivos para ello.

    Ciudadano: a mí mucho calor tampoco me gusta. Obsérvese que en mi descripción del clima ideal lo especifico, jejeje. De hecho, no me fui a vivir a Sevilla por lo mismo.

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  11. Ah! El peque viene, segun calculos y alineamiento planetario, el viernes. Si luego los planetas no se alinean lo mismo llega mas tarde, pero venir viene pronto!

    Lo de la depresion es normal. A mi me costo mucho el primer año... y luego pues no se supera, pero ahi anda. Eso si, cuando en Escocia sale el sol, es el lugar mas bonito del mundo (un dia al año no hace daño). Me apunto la pelicula, que si es de Glasgow seguro que esta bien. Besos, besos!

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  12. ¡¡Flipo con el pequeño Neikos!! Jejeje cómo mola. Espero que mandes mails colectivos con fotos y tal.

    Muchos besos.

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