massobreloslunes: La Primavera Trompetera

sábado, 12 de noviembre de 2011

La Primavera Trompetera

Voy camino de Bolonia en la furgo del Kpot. Es viernes, ya es de noche y planeamos dormir allí para escalar mañana. Me suena el móvil y es la PK, superemocionada por su post de cumpleaños. Está en Alcañiz visitando a Arantxa, que por detrás se queja de que ella también quiere un post homenaje y no tiene ninguno.
- Que vamos al concierto de Los Delinqüentes - me dice la PK -. Que te vamos a llamar cuando suene La Primavera Trompetera. Tú no oirás nada, nosotras no te oiremos a ti, pero todas sabremos que es La Primavera Trompetera y seremos felices.

Me río, les digo que les quiero y cuelgo, que no me gusta hablar por teléfono cuando estoy con alguien. Kpot y yo charlamos de la escalada, de la vida, del amor y otra vez de la escalada. Llegamos al Bartolo, nos juntamos con Ara y cenamos en el Kiosko deliciosos bocadillos de pollo con mayonesa.

En mitad de la cena suena el móvil. Arantxa, claro, y por detrás un barullo tremendo que infiero que es La Primavera Trompetera en directo. Me levanto de la mesa y echo a andar en dirección al camino de tierra, porque no quiero que la gente piense que soy monguer, colgada del teléfono durante tres minutos sin decir nada.

Escuché por primera vez esta canción cuando fui a Italia y el Giò, el novio italiano de la PK, la tocaba en su guitarra mientras cantaba en español macarrónico. Cuando volvimos a Granada y la PK y yo nos fuimos a vivir juntas, escuchábamos y cantábamos la canción con una frecuencia preocupante, si tenemos en cuenta que era noviembre y que el frío ya había entrado directamente del Mulhacén a nuestra casa sin calefacción.

Para mí cantar La Primavera Trompetera era desafiar al invierno. Era gritar alegre que existía la primavera aunque los calendarios dijeran lo contrario. Era casi ridículo tocarla con la guitarra envuelta en mi poncho de lana y sin querer salir del brasero. El veintiuno de marzo, cuando por fin la primavera llegó oficialmente, pasamos la tarde en la terraza de la hermana de Metemary, cantando con la guitarra. Creo que toqué La Primavera Trompetera en bucle como cinco veces, mientras la gente de la calle nos miraba, se reía y bailaba un poco, con cara de pensar que aquello era una broma de la tele.

Al contrario de lo que dijo la PK, la canción se escucha de puta madre, y mientras yo camino por el carril de tierra pienso que se me van a descoyuntar los labios de tanto sonreír. Canturreo bajito, casi como un mantra que suena extrañísimo en el silencio campestre de la noche. Hay una luna llena y gigante que se refleja en las nubes e ilumina los contornos de los árboles, y yo pienso que estoy viviendo un momento perfecto, así, completamente perfecto, mientras escucho al Caniho en vivo de fondo y mientras la PK y Arantxa gritan el estribillo y cambian "Niña" por "Marina".

Gracias, pequeñas, sois geniales las dos. La PK ya lo sabe. Y Aran, tú tranquila, que aunque sé que tú también lo sabes, tu post está en camino.

3 comentarios:

  1. A mí tampoco me gusta hablar con teléfono cuando estoy con alguien y creo que siempre quedo ante los otros como si tuviera una aventura que quisiera ocultar, apagando el teléfono dentro del bolso o limitándome a ver quien es para devolverle después la llamada, dejando sonar la insoportable musiquita.

    Espero que lo hayas pasado genial.
    Besos:D

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  2. En cuanto aprenda algo más que escalas y picados con la trompeta me prepararé para tocar contigo.
    Te quiero mucho petardi!! Un abrazo trompetero!!

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  3. Daltvila: es que yo creo que es de mala educación... Una vez leí en algún lado que no es buena costumbre coger el teléfono sistemáticamente. Que igual que el otro elige el momento de llamarnos, nosotros debemos elegir el momento de contestar, porque si no se vuelve muy invasivo.

    Aran: tengo muchas ganas de que sigas mejorando con la trompeta y verte... y si no mejoras, siempre te quedará el consuelo de que te sienta muy bien, y te podrás hacer fotos interesantes en blanco y negro con la trompeta y un gorro chulo.

    Besotes.

    Besotes.

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