massobreloslunes: Copenhague

lunes, 19 de marzo de 2012

Copenhague


Creo que era en Quédate a dormir donde hablaban, hace mucho tiempo, de esos días en que todo va mal menos tu pelo. Tu mundo físico y emocional se desmorona, pero tu pelo está estupendo. Cuando llego hoy a la parada de autobús, mi reflejo en el escaparate me dice que es uno de esos días: me ha bajado la regla a medianoche, me duele todo el cuerpo y decir que he dormido mal es un eufemismo. Pero mi pelo está precioso.

Es fiesta en Cádiz, que no en Puerto Real y por eso yo sí que curro, así que las calles están desiertas e iluminadas por el sol brillante y claro de la mañana. Un puñado de estudiantes tan resignados como yo esperan el autobús a mi lado. Me debato entre buscar o no el mp3 en el bolso. La parte mala es que para eso tendría que sacar las manos de los bolsillos, y tengo frío; la buena, que una vez que me haya puesto los auriculares tendré las orejas calentitas. Así que me decido y saco el ipod. Pongo Copenhague, de Vetusta Morla; no por nada, sino porque así en esta mañana ventosa y solitaria, con las gaviotas paseando de fondo y mi pelo perfecto agitándose sobre mi abrigo oscuro, pienso que es una canción que pega.

Todo adquiere entonces una cualidad un poco de videoclip, de chica que espera el autobús con banda sonora incluida. Estoy triste hoy. Me da por pensar en los sentimientos inútiles. Esos que son inadecuados, raros. Como el arbolito que crece en una maceta porque alguien tiró un día un hueso. No sirven para nada porque nadie parece querer ese arbolito. Son sentimientos destinados a estar ahí, en el corazón perdido de alguien, debatiéndose entre el escondite y la pereza. Querer a quien no te quiere, odiar a quien te quiere. Querer a quien te quiere pero no puede ser porque es imposible, ser amigo de quien quiere ser más (o menos) que tu amigo.

Llega el bus y Copenhague todavía dura en mis oídos. Esta canción me estruja todas las veces. ¿Qué se hace con esos sentimientos, entonces? Recuerdo una expresión de un libro antiguo que leí hace mucho: "coge ese aire de tragedia, querida, y guárdalo en lavanda". Me imagino empaquetando el amor en papel de seda y rodeándolo de bolitas de naftalina para que no se lo coman las polillas. Cerrando bien algún arcón oculto y despiadado que lo mantenga en un sitio donde no pueda hacerme daño.

Dejarse llevar suena demasiado bien, dice el cabrón demagogo del cantante de Vetusta. Y un carajo, digo yo, que desde que incorporé esa palabra a mi vocabulario la uso mucho, porque te llena la boca. Y un carajo: dejarse llevar es una locura; suena bien, en efecto, y nunca sabes dónde puedes terminar. O empezar. Pero te tiras al muelle de digamos Copenhague, te dejas llevar y te vas a ir a tomar viento. Te arrastrará la marea y te vas a ahogar por gilipollas. Así que hoy no me importa lo bonito que esté mi pelo ni lo mucho que brille la bahía a ambos lados del puente de Carranza. Esta niña de aquí se piensa agarrar al embarcadero con toda la fuerza que le dan sus brazos de guerrera de la roca. Y quizá no sea la decisión más interesante. Ni la más provechosa. Pero ahora mismo parece la única posible.

8 comentarios:

  1. Yo tengo un máster en sentimientos inútiles. En serio. Y yo también pienso en ellos muy a menudo. Si canalizase esa energía en otra cosa, for the love on god...

    :*

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  2. Donde dice "on" es "of". Maldita dislexia... :p

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  3. ¿Qué hacer? vivirlos, no queda otra.

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  4. Hasta que se pasen y vengan otros.

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  5. Acabas de describir pormenorizadamente lo que yo denomino "la cremallera", que no es otra cosa que sentir (sin haberlo previsto) que una canción se acople con la misma precisión de una cremallera a tu estado momentáneo de sentimientos. No ayuda, no mejora, no sirve de mucho, pero el bienestar que produce ese acople es de lo mejorcito que hay....

    Otra cosa es la tendencia (que todos tenemos, debido a nuestro inmenso bagaje audiovisual) a escribir como si describiéramos escenas perfectas de videoclip, de esas que condensan a la perfección sentimientos tan intensos y efectivos como irreales....

    Feliz semana.............


    Nos leemos!!!!!

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  6. te iba a decir "no estés triste marina!" pero digo: q coño, todos tenemos derecho a pataleo y estar triste y xk no sentirlo si es así :D
    voy a por el 3er libro de la keyes en poco menos de 2 semanas...es demasiado adictiva...jajaja y acabo de recibir una bolsa con, no te exagero, 17 libros! jajaaj podría dedicarme solo a leer, madre mía!
    un abrazo :)

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  7. No sólo tu pelo estaba estupendo, también este texto es magnífico. Ya sea por la regla o por cualquier otro motivo, de vez en cuando llegan días como el que citas y lo que hay que hacer es efectivamente agarrarse a algo y capear el temporal: conozco gente muy aficionada a dejarse llevar y ahora son incapaces de hacer frente a los problemas más insignificantes de sus vidas.

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  8. Por cierto, me ha encantado lo de "guerrera de la roca" xD

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