massobreloslunes: Antes de morirme

jueves, 19 de abril de 2012

Antes de morirme

Hoy me he terminado "Antes de morirme", un libro que saqué ayer de la biblioteca cuando ya pensaba que no encontraría nada que me llamara la atención. Me gustan los libros y las pelis sobre moribundos. Creo que están bien para hacerte apreciar la vida y tal. Es verdad que tenemos que encontrar un equilibrio entre vivir como si fuéramos a morirnos mañana y, al mismo tiempo, saber que a priori no va a pasar, porque a ver quién iría a trabajar si no. Los libros que te hablan de esas cosas te dan alguna pista.

La novela es buena. Se lee rápido, la prosa es escueta, incisiva, llena de imágenes. Es conmovedora sin volverse lacrimosa, el ritmo es trepidante, el estilo es fresco y original. Una de estas novelas que te hacen pensar por qué aquí en España lo que pega fuerte son los crímenes literarios tipo Lament.

El tema es que cuando termino algo así pienso que pues claro, que la gente debería tener eso presente todos los días, el aprecio por las pequeñas cosas, a los amigos, la familia, el amor. Deshacerse del miedo, abrazarse salvajemente a lo que la vida le ofrece. Claro, que a veces la gente no puede apreciar las pequeñas cosas porque las grandes cosas no le dejan, y esto no hay que olvidarlo cuando tienes la oportunidad de ver sufrir tan a menudo como yo.

Tessa, la protagonista, hace una lista de las cosas que echará de menos. No la hace con la intención ecuánime de iluminar las vidas ajenas. La hace porque le da rabia. Está muy, muy enfadada de que la vida siga sin ella. El otro día pensaba yo en eso mientras iba en el autobús, dando vueltas por la bahía bajo el cielo claro de Cádiz. Pensaba en la muerte, y en que no es ya que me vaya a joder morirme, sino que me fastidiará pensar en toda la gente que se queda aquí disfrutando de las cosas que yo ya no podré tener.

Algunas de las cosas que echaré de menos.

Reírme mucho, reírme a carcajadas. Como viendo Friends, o leyendo el Para ti que eres joven, o escuchando al Kpot monologar sobre el tatami del roco, o diciendo chorradas con la PK.

La mezcla del olor a café dentro de mi casa y el olor a frío en la calle por la mañana temprano.

Desnudar a alguien. Acariciar a alguien. Acariciarle en partes del cuerpo que no son necesariamente eróticas, como los tobillos, las pantorrillas, los antebrazos. Los besos y los prebesos: ese momento en que sabes que alguien va a besarte y tú te vas a dejar. Sentir la erección de un tío. Que te empotren.

El Dolor De Mirar y estar de repente super contenta cuando has conocido a un chico que te gusta. Ilusionarte y planear futuros y pensar en cómo quedarán vuestros apellidos juntos.

Moverme con agilidad en el roco. Sentirme súbitamente muy fuerte y muy ágil. Los miércoles enfermizos, la penúltima serie, los bichobichobichobicho. Tocar la roca, ascender por la roca, ese momento clave en que superas el miedo y sigues. Los días largos de escalada en los que se para el tiempo.

Las caras de la gente por la calle. Las historias de la gente. Los instantes en que puedes comprender exactamente y desde tus huesos cómo se siente una persona.

Ir andando a un sitio que esté muy lejos, por el puro placer de llegar con mis piernas. El sol de invierno. Bañarme en las largas playas de Cádiz, en sus olas profundas. El momento en que el agua fría deja de ser desagradable y empieza a ser agradable.

Los abrazos. El peso de tu brazo sobre mi hombro o acercarme a oler tu cuello sin que te des cuenta. Las cosquillitas. Los masajes.

Los geles que huelen bien. Los zapatos moderadamente caros que te abrazan los pies con lujuria. El brillo de labios con sabor a chocolate. El chocolate.

Los buenos libros. Cantar alto y afinado mientras oigo música. Anatomía de Grey. Cortar verduras y sofreírlas despacio. Tener la tripa llena después de comer algo rico. Beber agua cuando tienes mucha sed. Encontrar un baño cuando te estás meando un montón.

Releer el blog y pensar que escribo mejor de lo que creo. Recordar cosas bonitas del pasado. Los primeros días de verano, cuando todo es nuevo y festivo, y el olor a arena y a crema bronceadora te pone contenta. Mirar fotos antiguas. Esos días raros en que te sientes guapa.

Los gatos. Los pintaúñas. Meterte en la cama calentita después de un día cansado. Meterte en la cama calentita después de un día cansado con alguien a quien quieres. Los besos de buenas noches. Los besos de buenos días.

La familia. La sensación de sentirte querida incluso cuando no te lo mereces. Los amigos. Que alguien te conozca y te lo demuestre. Los regalos hechos a mano. Los regalos comprados.

Tirarse a una piscina, embadurnarse de barro, comer nieve, mirar hacia arriba cuando llueve y sentir el agua en los párpados y en la punta de la lengua. El colacao caliente cuando hace frío. La limonada fresquita cuando hace calor.

Despertarte por la mañana y saber que has soñado algo agradable, aunque no lo recuerdes bien. Despertarte de una pesadilla con alguien a quien quieres al lado. Despertarte sabiendo que puedes dormir unas horas más.

Escribir. Escribir sin mesura, sin medida, sin acritud. Con los ojos anchos, las manos sueltas, la mente a mil kilómetros de aquí. Sentirte salvaje aunque tu cuerpo esté sentado frente a un ordenador, con la bata y las gafas y quizá una pinta un poco aburrida. Encontrar la forma que necesita la sensación que experimentas.

Soñar.

Soñar grande.

Agradecer.

Respirar.

Amar.

(Qué bien pensar que podría seguir así toda la noche)

5 comentarios:

  1. hola!!Hoy es mi cumple y leerte ha sido un mágico regalo.Gracias!!!Besos a muntó!!!

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  2. Acabo de leer en otro blog
    "no hay demonio, no hay infierno. Tu alma se desvanecerá antes que tu cuerpo". Pensar que viviendo podemos perder el alma antes que el cuerpo, me ha aterrorizado. Creo que el antídoto para que eso no ocurra está en sentir cómo tú sientes todas esas pequeñas cosas de tu vida. Me ha encantado este post!

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  3. Me ha gustado muchísimo saber que hay tantas cosas hermosas en tu vida, en la VIDA...

    ...hasta los geles que huelen bien (coinicidimos en eso)..

    lo de que te quieran a pesar de que no estés segura de que merezcas que te quieran tanto (seguro que lo mereces, por lo que leo de tí)



    Un abrazo, Marina y enhorabuena por tu vehículo... Vas a disfrutarlo un montón, es casi como tener alas

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  4. Bonito todo lo de la lista :) Me alivia y sobrecoge a partes iguales que a ti también te guste cortar las verduras y sofreírlas, pensé que era yo, que tenía un problema, jojojo!

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