massobreloslunes: Roacután strikes again

viernes, 14 de diciembre de 2012

Roacután strikes again

Ayer por la noche, justo antes de meterme en la cama y después de darle muchas vueltas, tomé una decisión. La decisión la habían dictado dos grandes quistes dolorosos en la base de mi cuello. Lo de tener Acné del Averno en la cara lo voy asumiendo, pero el cuello lo llevo peor. No sé por qué. Supongo que porque hasta este último brote, el cuello nunca había sido un problema. Lo tenía bonito: blanco, delgado y con mi estupendo cerebro sostenido encima. Ayer me palpaba la piel dolorida y pensé que se acabó. Que no puedo más. Así que la decisión se llama que esta niña de aquí se roacutanizará otra vez a partir del miércoles que viene. Viva y bravo.

El Roacután, para quien no lo sepa, es el nombre comercial del medicamento más poderoso que existe contra el Acné del Averno. Es un medicamento que ya he tomado varias veces, así que sé lo que va a pasar. En tres meses tendré la piel normal. En seis, pareceré una princesa. Después aguantaré un periodo variable más o menos bien y después estaré otra vez como al principio. Por el camino quizá me salgan eczemas, se me secarán los labios y me dolerán las articulaciones; todo para tener, como mucho, un año de paz.

Pero será Un Año de Paz y, francamente, necesito un respiro. Necesito ese año para poder pensar en otra cosa. Ya lo dije hace unos días: yo lo tengo todo menos alguien que se ocupe de hacerme favores. Y no está mal, porque yo me puedo ocupar bastante bien de mí. De forma precaria a veces, lo admito: cada vez pongo programas más cortos en la lavadora, y desde que el Zulo Autolimpiable se limpia solo, ni recuerdo la forma que tenía el estropajo del baño. Pero sé cuidarme. Aun así, a veces necesito de verdad que alguien se haga cargo y me diga: tú a lo tuyo, pequeña, que de esto me ocupo yo.

El Roacután va a hacer eso por mi cara durante un tiempo, y yo se lo agradezco.

Estoy luchando mucho en esto, y vosotros lo sabéis, pero he llegado a un punto muerto. Necesito sentirme normal un tiempecito, unos meses. No tener que hacer el esfuerzo de aceptar, o ignorar, o llámalo X, el extraño fenómeno que ataca mi cara, ni pensar posibles causas, ni cambiar de dieta cada mes. Es muy doloroso, es muy cansado y me merezco un respiro. Después veré cuál será la siguiente fase del plan. Quizá reúna valor para experimentar otra vez con la comida. Quizá me resigne a tomar anticonceptivos toda la vida; si, total, no creo que engañe a nadie para que se reproduzca conmigo. Mientras tanto, quiero pasarme un añito con mi cara como aliada en vez de como enemiga.

Estoy mucho más aliviada que avergonzada por esta decisión, de verdad. Estoy francamente contenta. Lo mío es un caso verdadero de antianorexia, porque yo me siento guapa por dentro, y cuando la piel se me rebela, me entran ganas de arrancármela con las uñas. Así que voy a dejar que alguien se encargue de que la piel de fuera enseñe la belleza que yo siento por dentro. Voy a disfrutar del proceso. Después ya se verá.

PD: Abro de nuevo los comentarios y retorno a mi política de contestarlos todos. Disculpad que me haya dejado ir un poco esta última semana.

14 comentarios:

  1. Disfrutar del proceso, dices...Al menos, se aprende. A transigir, por ejemplo. A abrir el repertorio de posibles soluciones. Yo también era completamente reacia a las que dicta la industria farmacéutica. No quería tener nada que ver - ni quiero todavía, en realidad - con los malvados corticoides. Sólo que los MC son la solución más efectiva. Una se dice, cuando decide tomar cartas en el asunto, "paso de soluciones fáciles y efectivas, paso de parches que esconden la raíz de los males". Pero llega un momento en el proceso en que te das cuenta de que esa raíz es inaccesible. No hay manera humana de detectar las causas de fondo de un problema de piel, o de salud general. No sabemos tanto, simplemente. Así que empiezas a reconciliarte con las soluciones fáciles. Y punto. Sin complejos.

    Un beso, bonita por dentro y por fuera.

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    1. ¡Gracias! Tienes razón en que es muy difícil llegar a la raíz del problema. E incluso cuando uno intuye cuál es, resulta difícil encontrar una solución que estemos dispuestos a llevar a cabo. De momento, a mí esto es lo que me toca. Gracias por tu apoyo y un beso :D

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  2. No creo que deba avergonzarte para nada la decisión, y más cuando no es ni por asomo lo primero que has intentado. Adelante con ello! ;)

    :*

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    1. Gracias. Desde luego, mi conciencia respecto a haber intentado soluciones alternativas está más que tranquila. Un besote!!

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  3. (Me voy de vacaciones hasta el domingo, ¡te leo a la vuelta! ¡Que tengas una buena semana! Un besote!)

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    1. ¡Muy bien! Disfruta mucho de tus vacaciones (ya que puedes) y nos vemos a la vuelta. Gracias por todo y un beso.

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  4. Mopi!

    Que tu estes contenta con la decision es lo mas importante y se nota que lo estas. Entonces los que estamos a tu alrededor tambien lo estamos.

    Espero que nos veamos por navidades.

    Montanas de abrazos

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    1. Mil gracias, mi niña. Yo también lo espero. ¿Cuánto volvéis? Te echo mucho de menos, y también a Tahira. Tengo muchas ganas de verla. No voy a poder ir mucho a Málaga porque no tengo vacaciones, pero cuando pasa por allí descuida que te llamaré. Te (os) quiero mil millones. Muaks!

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    2. Llegamos el 24. Queda menos de una semanita. Podemos ir a verte a Cadiz que es algo que siempre he querido hacer desde que estas alli. Meditamos juntas, te preparo la comida y te compro liquido para las lentillas.

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    3. Oh... qué genial. Si al final no puedo coger vacaciones, te tomo la palabra. Un beso enorme para ti y otro todavía más grande para Tahira (que con el volumen que está cogiendo, va a necesitar ración extra de amor ;). Muaaaks!!

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  5. Si esa es la solución que necesita tu piel ahora, adelante :)
    No deberías sentirte mal por ello, haces todo lo posible y lo imposible. ¡Sólo faltaría!
    Mucho ánimo :)

    Gina

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    1. Muchas gracias por tu apoyo. Y sí, como decía antes, sé que he intentado muchas cosas. No soy omnipotente. Un beso grande.

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