massobreloslunes: Para Paz (I)

martes, 10 de febrero de 2009

Para Paz (I)

(NOTA: Post coñazo sólo apto para personas con problemas en el estudio. Absténganse Martins)

Bueno, por fin tengo algo de qué hablar en época de exámenes: de estudiar.

Este post viene a que Paz, una lectora, me ha preguntado cómo lo hago yo para estudiar, porque se ve con problemillas por su edad y sus circunstancias. Podéis leer el comentario en la entrada anterior (no hay ganas de linkar).

Así que, en primer lugar, voy a contar CÓMO ESTUDIO YO.

Consideraciones previas: lo primero, y lo más importante, es que yo estudio para exámenes tipo test, que no es en absoluto lo mismo que estudiar para exámenes a desarrollar. Si eso, publicaré en un par de días otro post con técnicas que puedan servir también para los exámenes a desarrollar. Lo segundo es que yo saco notas bastante buenas, pero no soy de todo matrícula. Creo que sacarlo todo matrícula significaría cambiar mis hábitos y mi vida en función de ese objetivo, y de momento no es mi intención. Así que lo que yo pretendo es sacar buenos resultados con un esfuerzo mediano.


Hábitos de estudio.


Yo no estudio durante el cuatrimestre. NADA. Me parece que no se compensa el esfuerzo que se invierte con el beneficio que se obtiene. Yo estudio exclusivamente en época de exámenes. Eso sí; en esa época, lo hago de forma intensiva: de nueve de la mañana a dos de la tarde y de tres y media a ocho, más o menos (con sus correspondientes descansos, como hora y media en total).

Estudio en biblioteca. Para mí, esto marca la diferencia. Soy absolutamente INCAPAZ de sentarme a estudiar en mi casa más de media hora seguida. Además, ir a la biblioteca tiene la ventaja de que conviertes el estudio en una especie de trabajo delimitado en el tiempo y en el espacio, y te es más sencillo desconectar cuando llegas a casa.

No planifico los temas ni lo que tengo que estudiar. Lo voy haciendo más o menos sobre la marcha, en función de los ánimos que tengo cada día y de lo que me apetece o no estudiar. Utilizo el método de la hormiga: voy haciendo, voy haciendo, y cuando llega el día del examen, en general, voy con lo que tengo. No suelo quedarme estudiando la noche de antes, a no ser que lo lleve preocupantemente mal. Esto también lo hago porque en los exámenes tipo test el porcentaje de preguntas de cada tema suele ser proporcional al peso del tema, es decir: si no me estudio un 25% del temario, no me sabré un 25% de preguntas del examen; no corro el riesgo de que me pregunten sólo ese 25% que no me sé. Supongo que si no fuera así intentaría llevar más o menos sabido todo el temario. En tipo test es más importante tener muy clarito lo que se sabe que llevar todo el temario con alfileres.

Como más o menos lo mismo que el resto del año. Últimamente he suprimido la siesta (me estresaba encontrar el tiempo para echármela xD) así que procuro almorzar ligero y sin hidratos de carbono para que no me dé sueño (hoy, por ejemplo, he comido pisto con huevo y ensalada). No tomo suplementos vitamínicos (excepto un año, que estuve tomando uno que venden en el Mercadona... pero tampoco noté mucho la diferencia).

No descanso prácticamente ningún día en todo el período de exámenes. Como mucho, la tarde después de un examen, si tengo tiempo para el siguiente. Si por lo que sea pierdo una mañana o una tarde, intento recuperarla estudiando esa noche un par de horas. La PK y yo hemos descubierto lo que llamamos "el síndrome de descansar un día", que consiste en que si descansas un día, te cuesta otros dos coger otra vez el ritmo, y a la que te das cuenta desaprovechas media semana.

Duermo bien (en general, nunca tengo problemas de sueño, ni siquiera cuando estoy preocupada o nerviosa. Me meto en la cama y me quedo frita), unas siete u ocho horas diarias.

Medito de vez en cuando (últimamente con muy poca frecuencia, la verdad).

Creo que lo más importante es mantener la motivación y mentalizarse de que estás en época de exámenes y no tienes tiempo para nada más. Si tengo que compaginar estudiar con otra cosa (por ejemplo, este año con los talleres, o el año pasado que estaba de becaria) intento sacar más horas el resto de los días o un par de horas ese día en otro horario.

Especial hijos: yo no sé mucho de esto, porque no los tengo, pero mi amiga Andrea tiene una hija pequeña y ha estudiado la carrera a la vez que yo. Lo que hace ella es estudiar cuando estudia y estar con su hija cuando está con su hija, y apoyarse mucho en el entorno familiar (algunos años mandaba un par de semanas a la hija con los abuelos). También suele irse a bibliotecas, porque si se queda en casa, aunque su marido se ocupe de la niña no puede evitar estar pendiente (y su hija la llama todo el rato, claro). Ha sido duro para ella (lloraba cuando mandaba a la niña con los abuelos, qué pobre) pero ha sacado la carrera en su tiempo y con muy buenas notas.

Técnicas de estudio propiamente dichas.

Para exámenes de tipo test hay que tener en cuenta que el objetivo no es ser capaz de recuperar la materia, sino dominarla lo suficientemente bien como para reconocer la información correcta y no confundirla con otra. Esto es difícil de pillar si vienes de hacer sólo exámenes a desarrollar, porque estás acostumbrado a memorizarlo todo para ser capaz de recuperarlo desde cero. En los exámenes tipo test es mucho más importante fijarse en los detalles, así que recomiendo NO hacer esquemas, o hacerlos si se quiere para estructurar la información, pero volver siempre a la fuente original.

Es importante recordar que lo que tú consideras importante no es necesariamente lo que el profesor considera importante, así que cuidado al subrayar. Yo subrayo en dos colores: uno para la información importante y otro para la MUY importante, pero al repasar suelo volver a leerlo todo por si se me escapa algún detallito que pueda caer en alguna pregunta.

En este tipo de exámenes, la elaboración es muy importante. Es decir, que hay que entender muy bien las relaciones que hay entre los distintos conceptos y temas: lo que es igual que algo, lo que es diferente a algo, lo que se puede confundir con algo. Es muy importante, por tanto, ser consciente del propio proceso de estudio a medida que se va desarrollando. Yo lo hago más o menos así:

1. Leo el tema y lo subrayo.
2. Releo el tema:
- Las partes que creo que debo memorizar, las repito mentalmente o las escribo en otra hoja. Esto es muy importante para fijar bien los conceptos. Si se lee muchas veces, pero no se recupera, no se memoriza bien. Después, marco de alguna forma lo que he olvidado al repetir.
- Las partes que creo que no debo memorizar, las leo asegurándome de que lo entiendo todo bien y que no leo nada de corrido sin enterarme de lo que dice, y subrayo la información que creo que sí debo memorizar (lo de no memorizar y memorizar lo explicaré después más detenidamente).
- A medida que voy leyendo, intento imaginar preguntas que podrían hacerme e identificar otros conceptos del temario con los que podrían confundirse o relacionarse los que estoy leyendo ahora. Apunto y marco también eso en los apuntes.
- Utilizo otras técnicas, como sacar al margen información muy importante en pequeños esquemitas o poner junto a los párrafos los puntos más importantes que contiene.

3. Repaso el tema, fijándome con más detenimiento en lo que he marcado como "especial".

En un examen tipo test es muy importante memorizar sólo lo necesario. Es decir, que hay información que no tienes que perder el tiempo en almacenar, porque es de lógica y sabrás reconocer la respuesta verdadera caundo te la pongan, pero hay otra que es incongruente o extraña y que sí merece una atención especial.

Por ejemplo, pongamos que estoy estudiándome los efectos del tabaco en la salud. Memorizar que da cáncer, que causa enfermedades cardiovasculares o que disminuye la fertilidad en la mujer es una pérdida de tiempo, porque son consecuencias de lógica y puedo sacarlas sin esfuerzo si me las piden. Sin embargo, el tabaco disminuye el riesgo de Parkinson. Esto sí me lo apuntaría, porque va en contra de mi lógica (que el tabaco es malo para la salud) y podría llevarme a error en el examen.

En ese sentido, también hay información redundante que es necesario identificar. Por ejemplo, el café contiene cafeína, el té teofilina y el cacao teobromina. La cafeína es más excitante que la teofilina, y ésta a su vez más que la teobromina. Esta segunda información es redundante, porque yo ya sé que el café excita más que el té, y el té más que el cacao; aprendérmela es perder tiempo y recursos cognitivos. Así dicho, parece una chorrada, pero si se hace siempre que se puede, se aprovecha mejor el tiempo y el esfuerzo.

También voy alternando unas tareas con otras. Por ejemplo, sé que puedo pasar mucho más tiempo leyendo un tema nuevo (porque es nuevo e interesante) que repasando un tema antiguo, que es mucho más cansado y demandante, así que cuando me canso de repasar, voy a temas nuevos o a lecturas de ampliación que aún no he mirado, y luego vuelvo a repasar.

Intento no estudiar seguida información que pueda ser confusa. Por ejemplo, esta mañana me he estudiado las catecolaminas. Si sigo con los neuropéptidos y los aminoácidos, es muy probable que me haga un lío con los agonistas y antagonistas de todos, así que probablemente esta tarde me estudie los neuropéptidos y mañana los aminoácidos, porque la separación en el tiempo ayuda a diferenciar la información similar y a archivarla en la mente.

Sobre todo, es muy importante el trabajo metacognitivo, es decir: ser muy consciente de cómo se está estudiando, de lo que nos cuesta más trabajo entender, de cómo se relaciona una información con otra y de cómo puedo utilizar lo que ya sé para anclar conocimientos nuevos. Y también es importante el esfuerzo congnitivo propiamente dicho, es decir: no conformarse con repasar de forma pasiva, sino machacar y machacar de forma activa y asegurarnos de que cada cosa está en su sitio en el archivo de nuestra mente.

De momento, lo dejo aquí, que me tengo que ir a la biblioteca y se me descuadran los horarios (jijiji).

4 comentarios:

  1. ¡¡¡¡¡¡GRACIASSS!!!!!!!

    Me lo he fotocopiado, te llevo conmigo -fíjate- paso por paso he releído como cual manual de autoayuda que se precie.
    (Quizás sea esto el principio de algo tuyo)

    Más o menos es algo con lo que yo contaba respecto a todo lo que me has escrito y todo el post que me has dedicado con honores.

    Espero y deseo que seas -serás- una gran psicóloga.

    Que suerte que tengas exámenes tipo test los míos no. Exceptuando alguna asignatura.
    Pero los pocos.

    Un beso fuerte!!!!

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  2. Estoy reflexionando un post sobre técnicas de estudio para exámenes a desarrollar (en plan consejos prácticos, porque lo de subrayar, hacer esquemas y todo eso es muy típico). A ver si tengo un ratillo y te lo escribo. De todas formas, lo que digo en este post de la elaboración del conocimiento es muy importante para todo tipo de memorización. Digamos que tú al memorizar estableces anclas entre el conocimiento que ya tenías y el nuevo, y luego anclas los nuevos conocimientos entre sí. Mientras más lazos tiendas entre unos y otros, más fácil te será recuperar luego la información que necesitas.

    Me alegro si te he ayudado en algo. Mucho ánimo y un beso :*

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  3. Bueno, buenos consejos, buenas técnicas... ¡lástima que llego tarde!

    Enséñaselas a tus primas/mis sobrinas (creo que van por tu tierra este fin de semana; no sé si las verás), aunque parecen no necesitarlas...

    Un abrazo,

    Miguel

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  4. te diría que qué guay, que qué post tan fantástico sobre el estudio, pero, desengañémonos: si estudiar es aburrido, leer sobre estudiar es la muerte del niño que se estudia los límites de españa y cae fulminado sobre el libro.

    Sin embargo, me interesa cómo van tus talleres de escribir.

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