massobreloslunes

jueves, 18 de octubre de 2012

¡¡SORTEO!!

¡¡¡Ya está hecho el sorteo!!!

Y para dar testimonio de tan magno momento, nada mejor que... ¡un vídeo!

Al revisarlo me he dado cuenta de que la calidad visual es muy mala (¡¡salgo deforme!!) y de que encima no se ve el número que sale cuando lo enseño, así que os tendréis que fiar de mí.




Enhorabuena al/la premiado/a (jijiji vais a tener que ver el vídeo para averiguarlo) y estaremos en contacto.



miércoles, 17 de octubre de 2012

Resultados de la encuesta

Queriditos:

Mañana se celebrará el GENIAL SORTEO. Para entretener la emocionante espera, aquí tenéis los resultados de la encuesta de lectores, copiados y comentados.

Primero: la edad. Entre los 25 y los 35 se mueve la cosa; más o menos lo que me suponía. Echo en falta a algún abuelito lector.

Lo del sexo ya me lo imaginaba por los mails que recibí cuando privaticé el blog. Once maromos para cuarenta y una maromas. Insisto en que así no conseguiré mi objetivo oculto del blog, que es casarme, así que dad la dirección a vuestros amigos. Recordad los requisitos: buena persona, divertido, listo, amable, moreno, escalador y guapete. Rubios guapos también me valen. 

Por cierto: debo de estar madurando si he puesto "buena persona" antes que "moreno". Me va a ir mejor en el amor a partir de ahora, ya lo veréis.

La mayoría llegó al blog por un enlace de otro blog. Me preocupa esa persona que me conoce en la realidad y se ríe de mí en silencio. Modo paranoide on.

 Me congratula tener lectores tan fieles. Casi un cuarenta por ciento de la muestra lleva aguantándome más de dos años, y nueve personas me leen desde hace cinco. Eso es mu bonito, gente. 
 También me alegra saber que la mayoría os pasáis por aquí todos o casi todos los días. Me motiva para escribir a diario o casi a diario.

Contenta de que os parezca buena la frecuencia de posteo, porque a veces me preocupa ser cansina. Un beso especial para esa personita que quiere que escriba todos los días, varias veces al día, porque nunca tendrá suficiente; es amor.

Y me quedo tranquila también con la longitud de las entradas, que a veces me da cargo de conciencia saturar vuestras retinas con mi verborrea.

Esto me ha gustado: que leáis más de una entrada al llegar. Es guay :)

Os molan la psicología, el amor y la bendita rutina o mi absurda vida. Está bien, porque en general es sobre lo que más me gusta escribir a mí. Algunos me habéis comentado que echáis de menos Psicosupervivencia; a Dios pongo por testigo de que si consigo terminar el NaNoWriMo, el siguiente proyecto será volver a escribir allí.


Sobre lo que echáis en falta: la ficción, los post absurdos y más psicología (¡¡¡más, más, que estamos muy locos!!! Jijiji) Veré qué puedo hacer en todos los campos. Creo que, efectivamente, debería trabajar más el absurdo.


Lo que más os gusta del blog es el enfoque. También me alegro de saber que nadie me lee sólo para saber si no acabaré sola y comida por los perros.

Me conmueve y masajea mi ego mortalmente que nadie piense que escribo mal. ¡¡Gracias!! La mayoría habéis contestado muy amablemente que os gusta todo, y eso es genial. El 33% piensa que me quejo demasiado por no tener novio; aun así, haré caso al 67% restante y seguiré dando la tabarra y preguntándole al mundo a voces por qué no me devuelve el amor que entrego.

¿¿¿¿¿¿Por qué, Señor?????? Si soy rubia natural. De verdad. Puedo demostrarlo de formas sólo parcialmente vergonzosas.



Esta pregunta me quedó un poco rara, pero bueno. Gracias por interesaros por mí y mi absurda vida. Me alegro de caeros bien.


Jijiji sois unos yonkis del blog. Qué genial.

Aquí es donde me enmarronáis para que escriba una novela este noviembre, ¿verdad? Con lo fácil que habría sido recopilar inocentes relatitos. Pues nada; ahí va a estar la tía. Será novela.



Sobre si saldrá en ambos formatos, pues imagino que sí. Depende del perezón que me dé maquetarlo para que se imprima bien en papel. Ya lo iré viendo.

¿De qué vais los que queréis que sea aireriana? Como si no tuviera bastante ya con lo mío. Me ha sorprendido que votéis mayoritariamente por un precio digno. Al final, lo más seguro es que venda el libro por la voluntad, así que todo el mundo quedará satisfecho.


Bueno, pues esto a ver si es verdad. Luego no quiero a nadie con excusas, ¿eh? Cincuenta libros vendidos, mínimo. Jo, la verdad es que vender cincuenta libros conmovería mi (solitario) corazón. Cuando empecé a escribir, nunca pensé que me leería alguien más allá de mi madre.

Está bien que no os haga pasar vergüenza ajena a ninguno, y también que la mayoría recomendéis el blog con gran entusiasmo. Los dos que no quieren compartirlo me parecen muy tiernos y les mando un abracito. 
Y después de este largo masaje en el ego, os dejo en la espera expectante del sorteo. Muchos besitos de miércoles y mil gracias a todos por contestar. 

lunes, 15 de octubre de 2012

Lista de participantes en el sorteo

Aquí os dejo la lista de participantes en el sorteo. La he sacado del formulario, así que si alguien sólo se apuntó en los comentarios de la entrada igual no aparece: avisadme y os incluyo. En dos o tres días se realizará el sorteo (chantatachán) y notificaré quién va a ser el afortunado ganador.

Esto es emocionante. Jijiji.

Sobre la finalidad de la encuesta. Pues la primera y principal es masajear mi ego, que es una razón tan buena como cualquier otra. La segunda, que necesito cierta motivación para escribir algo de más envergadura que este blog, y quería saber vuestra opinión y el posible recibimiento que tendría una iniciativa así. La tercera, que por raro que parezca, a mí me mola tela el feedback. Si no me gustara, escribiría un diario. Escribo aquí porque me gusta contactar con gente en el sentido más primario: establecer contacto, como los cablecitos que sueltan chispas. Y me gusta que me conozcáis y también conoceros. Y eso es guay. Los comentarios de la encuesta han sido muy dulces, amables y cariñosos, y oye, una tiene su corazoncito y esas cosas son el equivalente escrito a un colacao.

¿Curiosidad por conocer los resultados? Los publicaré en estos días, cuando pille un ratito para dedicarme a hacer capturas de pantalla y pegarlas en un post en condiciones. Anticipo que un 82% de la muestra dice tener un serio problema de adicción al blog (muahaha), mientras un 31% opina que me quejo demasiado por no tener novio. Vale, chavales: vais a flipar. Voy a sumergirme en mis celivibraciones (esas frecuencias que emito constantemente y que hacen que los hombres pasen de mí) y a obviar el asunto novio PARA SIEMPRE. Se acabó. Soy una monja virtual, entregada a sus amigos, libros, pacientes y rocas, no necesariamente por ese orden. Estoy muerta de cintura para abajo. He dicho.

Y sin más, ahí va la lista y sus números correspondientes. El número será como vuestra papeleta para el sorteo.

1. Aldery – hiperrealidad
2. Deira
3. Atún
4. Nym
5. Rorschach
6. Xocotajas
7. Els
8. Erizogirl
9. Cigi
10. Francesca
11. Bandini
12. Miscelánea
13. Chiguagua
14. Oviedo
15. Señorita Fuegos
16. Virginia Wolf
17. Marta (Galicia)
18. Yellow-5 (Salt)
19. Autocaravana
20. Viva usted
21. Laura_Madrid
22. Pescaíto Frito
23. Maik
24. Leti-cole
25. Ana María
26. Mon
27. Pájaros de barro
28. J – el lurker mandrileño
29. Tiklia
30. Briginoria
31. TambiénMarina
32. Alaisa18
33. Aran
34. Cruz de palabras
35. Batalecotal
36. Eire
37. Rubia Roneante
38. Ella
39. Majo
40. Primaveritis
41. Estrella
42. Georgina
43. "Mira, un buho", V+.
44. Ale R.
45. Neikos
46. Conan

Hale, corderitos, buenas noches.

domingo, 14 de octubre de 2012

(No me he muerto)

He pensado que quizá, pero sólo quizá, escribir un post sobre mi muerte y luego desaparecer tres días, y no anunciar que he regresado sana y salva de pasar el puente en El Chorro podía sonar siniestro. Así que aquí estoy con, por orden alfabético: cansancio, dolor muscular, hambre, heridas, resaca y el esmalte de uñas hecho una mierda. Lo último quizá no encajaba mucho en el orden alfabético, pero es cierto.

Podría escribir, acostarme tarde y empezar la semana en un bucle de sueño y agujetas, o no escribir, irme ya a la cama y comenzar mi lunes como si viviera en un anuncio de actimel. Os quiero, pero elijo la opción B. A cambio, os notifico dos cosas importantes:

1) 50 incautos justicos han contestado la encuesta para lectores. De esos 50, 13 querrían leer una novela mía, y como ganan por un margen estrecho a las otras opciones, no voy a tener más remedio que apuntarme otra vez al NaNoWriMo. Eso sí, con mejoras sobre el intento del año pasado que ya os iré comentando.

2) A lo largo de esta semana, por lo tanto, se celebrará el sorteo del pack de lector. Como soy un ser de amor y mañana es lunes, algo así como el patrón del blog, si alguien se ha quedado descolgado puede contestar. Por la noche publicaré el listado final de participantes. No os he confirmado a todos los que me habéis preguntado si se habían registrado vuestras respuestas porque no me ha dado tiempo, pero así por encimilla parece que sí. De todas formas, si alguien se echa en falta en la lista de participantes, que me avise.

Hale, pues a dormir. Y un beso especial a alguien, no recuerdo ahora mismo el nombre/ palabra clave, que en la parte de comentarios de la encuesta ha escrito que cree que me quiere de una forma virtual-rara. Eso es muy bonito y, seas quien seas, yo también te quiero a ti de una forma virtual y rara, aunque igual más camuflada en la masa (masilla) de lectores. Mil gracias.

Buenas noches a todos.

PD: Escalar mola.

viernes, 12 de octubre de 2012

La escena del crimen

Imaginad que me muero ahora. Como he muerto, no me presento mañana a las nueve y cuarto en la gasolinera de Cortadura para ir al encuentro de escaladoras que se celebra este puente en el Chorro. Mis amigos piensan que me he retrasado y esperan, después me acosan a whassaps, luego me llaman y, por último, se preocupan. Tardan un poco en averiguar donde vivo, y cuando la policía echa abajo la puerta de mi casa me encuentran ahí. Muerta, probablemente porque me atraganté con una nuez y no había nadie cerca para hacerme la maniobra de Heimlich. Que nadie pueda salvarme si me atraganto es una de las cosas que más me putea de vivir sola, junto con no poder llamar a mi móvil para que suene cuando no lo encuentro.

Como decía, estoy aquí muerta como una capulla y la policía científica acude para asegurar que me morí de muerte natural y que no vino nadie a meterme por la fuerza la nuez en la tráquea. ¿Qué verán cuando investiguen el piso?

Verán un piso que hoy, concretamente, está hecho un desastre. Sobre la vitrocerámica hay un brownie recién hecho que pretendo llevarme al Chorro, sólo porque cocinar pastel, comer masa cruda con los dedos y el olor a chocolate saliendo del horno, me dan sensación de hogar y me permiten sentir que estoy cuidando a alguien. No sabrán que ni siquiera he cocinado comida normal para mañana, y que llevo toda la tarde eludiendo preparar algo parecido a un equipaje de forma seria.

Verán la guitarra tumbada encima del sofá, con el mástil apoyado en la almohada donde me he echado una siesta relámpago. Se imaginarán que yo las siestas me las echo en el sofá por principio, y se preguntarán qué habré tocado con esa guitarra antes de encontrarme con mi destino trágico de atragantada. Si trastean el historial del ordenador, se enterarán de que he estado otra vez perpetrando Zahara y algo de Vetusta Morla al auditorio mudo de mi ventana abierta.

Verán los tapones de los oídos junto al ordenador, pero no creo que lo relacionen con la lavadora todavía puesta, y con que no soporto el ruido del centrifugado. Verán el bloc abierto encima del microondas y la foto que he copiado en estos dos días: el perfil de un amigo de la roquipandi asegurando a otro, mirando al cielo con la cuerda atravesando el plano. Quizá piensen que el dibujo no está mal: no sabrán lo descontenta que estoy con las proporciones del cráneo y lo mala que me ha parecido a posteriori la idea de utilizar un lápiz 2b para la cara y un 4b para el pelo.

Verán los tiestos de la furgo amontonados en la entrada, e ignorarán que me he apañado para dejar otra vez para el final el equipaje del finde. Que por mucho que me embargue la emoción cada vez que lleno las mochilas antes de salir hacia la roca, sigo aplazando los preparativos hasta que no tengo más remedio. Verán los platos sucios en el fregadero y sentirán un poco de lástima: quizá anticipen el Síndrome de Diógenes que pienso padecer cuando me haga vieja y tenga que vivir sola y rodeada de gatos.

No verán que hoy ha sido un día raro pero bueno, de biorritmos trastocados y estado de ánimo cambiante. Que ha empezado conmigo arrastrándome penosa por el hospital, pensando que Hoy De Verdad Que No Quiero Trabajar, y ha ido mejorando hasta encontrarme esta tarde sentada en el suelo de una librería, fisgando en las baldas de abajo y preguntándome por qué tengo tantas manías absurdas en lo que se refiere a los libros. Que hoy he cantado Shakira dentro del coche, como si mis ventanas fueran espejos unidireccionales y los peatones que cruzaban el paso de cebra no pudieran mirarme con preocupación. Que a lo mejor estoy mucho más cerca de ingresar en Agudos de lo que piensan.

Sabrían mucho de mí los polis que me encontraran y, al mismo tiempo, ignorarían mucho. Qué curiosos icebergs somos las personas. Cómo flotamos en el espacio del mundo enseñando sólo la octava parte de lo que sabemos, sumergiendo lo demás en una intimidad gélida, sacándolo a veces a flote (siempre con esfuerzo, siempre sabiendo que volveremos a hundirnos) para creer durante un rato que no estamos solos.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Un post me manda hacer Violante

La escritura es una herramienta muy buena, me dice Anxo mientras volvemos en coche de Vejer, poco antes de dejarme en la rotonda cercana a mi casa. Asiento con energía y digo algo como que la escritura es de lo mejor que tengo ahora. Me tengo que marchar ya y, por otra parte, llevamos todo el día intercambiando información, así que ya está bien. Mientras camino hacia casa, sin embargo, me pregunto si le habrá quedado claro del todo lo importante que escribir es para mí.

Llego a casa y me tumbo en el sofá. Hoy estoy cansada. Ha sido un día agotador. Uno de estos días en los que ves a gente, les escuchas y piensas: a mí se me escapan cosas, a mí me faltan cosas, yo como psicóloga hago aguas por todos lados. No me caben tantas historias en el coco. A veces me siento como si fuera un recipiente enorme de secretos ajenos, y pienso que como siga destinando a cada historia una cantidad tan generosa de empatía, me voy a quedar seca. Hoy he tratado de mirar a los pacientes con ojos de dibujante. Leí hace poco que cuando dibujas, todo el mundo te parece guapo. A mi eso me empezó a pasar hace ya tiempo, cuando Erika me reveló su concepto de hermosura y yo empecé a mirar a con ojos más amables. Hoy, sin embargo, es verdad que mientras mido proporciones de orejas y observo los juegos de luces y sombras, pienso que la gente no  es nada fea.

Como os decía, me tumbo en el sofá y duro allí concretamente diez minutos. Enseguida me obligo a coger la bicicleta. Va, Marina, que luego te alegras. Venga, que tu cuerpo necesita moverse ahora para poder descansar luego. Empiezo a rodar tan despacio que parezco discapacitada. Luego me voy animando y acabo haciendo sprints con entusiasmo y cierto miedo a salir volando en una curva. Las marismas son lo mejor que le ha pasado a mi vida deportiva desde la escalada. Los niveles de pereza para salir a pedalear por allí son cero: es tan llano, tan tranquilo, tan de no pensar. Me paro en un recodo a hacer dominadas en unas barras de madera y compruebo con vergüenza que mi máximo ha descendido de mis gloriosas seis este verano a unas patéticas y esforzadas dos. He de volver a entrenar.

Después de cenar algo, me siento frente al ordenador. Mi plan es ventilar el post del día y dibujar un rato. Antes de ayer imprimí unas cuantas fotos a tamaño folio y pretendo aprender a dibujar caras. Con conocidos es más complicado que con fotos de revistas, porque de los conocidos sabes más y no puedes mentirte. O se parece o no se parece. Y cuando consigues que se parezca, es mágico: analizo la longitud de las cejas, la curvatura de los labios y las proporciones y me pregunto qué milímetro de raya a lápiz ha hecho que la persona en mi dibujo sea mi colega y no cualquier tipo anónimo.

Esa es mi intención, ya os digo, y de repente me encuentro otra vez en uno de esos bucles en los que lo que escribo me parece una mierda y lo tengo que borrar sesenta veces, y mientras más tiempo pasa más cansada estoy, y mientras más cansada estoy menos disfruto de lo que escribo y menos me gusta. Al final me alejo del ordenador. Pongo algo de música. Me siento en el sofá mirando anonadada al frente, repasando todos los temas que se me han ocurrido a lo largo del día y que en su momento me parecían buenos. Saco mi libreta roja del bolso y la ojeo, a ver si por un casual apunté alguna brillantez hace un tiempo y la puedo rescatar ahora. En una página he escrito "Horror vacui" en letras grandes, y debajo un monigote se aprieta la cara como El Grito de Munch, o como el niño de Solo en Casa, si me apuras. El Horror Vacui no me inspira, así que me pongo a fregar los platos.

Y mientras estoy ahí, frotando la vajilla por vez número cincuenta millones desde que me hice adulta, pienso que sí, que escribir mola, pero que a veces es una puta maldición. Porque yo soy polivalente, como mi bici, y hay muchas cosas que disfruto y que me enriquecen. La escalada, la bici, nadar, dibujar, relajarme, ver pacientes, reírme, las buenas pelis y un larguísimo etcétera que más o menos os va sonando. Pero tengo la intuición de que en lo profundo de mí soy una escritora. A veces ni siquiera sé qué significa eso, porque, total: todo el mundo escribe, ¿no? Todo el mundo usa las palabras. Tampoco es tan mágico. De un tiempo a esta parte, ni siquiera tengo claro que evolucione. Me voy a embarcar otra vez en el NaNoWriMo e intuyo que voy a fracasar otra vez, y bueno, a lo mejor nunca jamás se materializa mi novela y se me queda todo en estos post que más o menos domino.

El caso es que todo eso da igual, porque soy escritora, vamos a admitirlo. Entonces, cuando no estoy escribiendo no es que no sea feliz, pero es como que no estoy cumpliendo con mi misión en la tierra. Igual esto suena muy dramático o igual es una gilipollez. "A quien Dios le da un talento, también le da un deber", le dicen en un momento de la peli al protagonista de Shine. La frase me resonó desde pequeña. Tengo el deber de escribir, he pensado siempre. De un tiempo a esta parte, no obstante, ya no es deber. Es la adicción a cumplir con la única actividad que nunca, nunca me ha hecho pensar que estoy perdiendo el tiempo. Lo único que, cuando la cosa se da bien, no me hace desear nunca estar en otro lugar.

Y aquí me encuentro, que al estilo del soneto aquel de Lope de Vega que se autoexplicaba, ya estoy casi al final de otro post más. La alquimia se ha repetido, he llegado al otro lado y estoy contenta. Sé que habrá que seguir, que mañana me encontraré otra vez en el mismo aprieto. Me mesaré los cabellos y me crujirán los dientes, meteré el dedo en el tarro de miel para consolarme y daré vueltas por páginas ajenas buscando inspiración. Al final saldrá algo. Siempre sale. Y, para variar, como de puro optimista a veces parezco idiota, terminaré alegrándome de mi talento, mi deber y todas estas tonterías que me explico para acabar decidiendo que escribir me gusta, sí, y bastante.

martes, 9 de octubre de 2012

Me desvanezco de sueño, así que sólo algunos datos provisionales sobre la encuesta para lectores.

1) Ya van 42 respuestas (¡¡gracias!!). Es decir, que quedan ocho incautos por convencer para que escriba un libro este noviembre. Animad a conocidos y amigos, a ver si sale algo.

2) Normal que no tenga novio, si de esos 42 lectores sólo 8 son hombres. ¡¡Así no llegamos a ninguna parte, gente!!

3) Por otro lado, un 30% de mis lectores piensan que me quejo demasiado por no tener novio, así que voy a intentar ocultar mi profunda y desesperada necesidad de afecto un poco mejor.

[En esa misma línea de pensamiento, os comunico que esta noche he soñado que tenía un perro. ¡¡¡No un novio!!! ¡¡¡Un perro!!! Ni mi subconsciente piensa que vaya a conseguir una pareja JAMÁS]

4) Os gusta tela la psicología y la autoayuda, lo que me motiva para retomar Psicosupervivencia. A ver si me animo a ello.

5) Sin embargo, el libro ganador, de momento, es una novela, que según la mayoría de lectores debería vender a un precio digno, porque peores cosas y más caras se ven por ahí. Os agradezco vuestra valoración de mi trabajo (insertar besitos).

Gracias de nuevo a todos. La encuesta no deja de ser un enorme y colectivo masaje a mi ego, pero es cierto que eso se necesita de cuando en cuando. Creo que a todos nos gusta una palmadita en la espalda después del esfuerzo y, aunque parezca que no, yo me esfuerzo mucho. Pero de buen rollo, que ya sabéis que me gusta.

Hale, a dormir. Muchos besitos. Shmuak, shmuak.