Si me dieran un euro por cada lector masculino potencialmente frinkable al que he conocido a través del blog, tendría como para irme a cenar a una pizzería de calidad media; si me dieran uno por cada lector con el que de hecho he frinkado, me podría comprar quizá una hamburguesa del Mc Donalds. ¿Normal, de oferta, con extras? ¡Jajaja! Ahí está el intríngulis de la metáfora. La cuestión es que tampoco voy por ahí tirándome a todo lo que me lee. Que yo soy una tía profunda y selectiva, por Dior.
Lo mejor que os puedo enseñar sobre quedar con lectores es lo siguiente:
NO LO HAGÁIS. NUNCA. BAJO NINGÚN CONCEPTO.
¿Por qué? Os preguntaréis. Pues porque no. Porque el nivel de exposición al que se llega a partir de un blog supone que si quedas con un lector al que le gusta tu blog llegues en unas circunstancias de desventaja extrema y dolorosa. Además de arriesgarte a que se decepcione. "Yo te imaginaba más dócil", me dijo uno. Además de que la química es algo que no se puede calibrar a través del ordenador, y si luego no existe y tienes que darle calabazas al notas, resulta violento. Además de que si luego la cosa sale mal, y hay muchas posibilidades de que salga mal, tú sigues teniendo un blog, sigues escribiendo y el notas te sigue leyendo, lo que supone que el tío que te acaba de partir el corazón tiene acceso ilimitado a tus intimidades y tú ni siquiera te puedes desahogar a gusto. Marco en negrita esta última frase porque es muy importante.
Si una vez leída esta advertencia seguís teniendo ganas de intentarlo, hay cosas que se pueden hacer para mitigar el potencial daño, y aquí entra en escena mi sabiduría.
1. Los previos. Cómo escribir para follar.
Yo esto no lo hago, que conste. Creo que este blog es demasiado... cómo lo diría... intenso y explícito como para eso. Por eso no me llueven del cielo las proposiciones indecentes, aunque caiga alguna que otra de vez en cuando. Pero si uno se lo propone, es relativamente fácil.
Si eres tía:
- Sé misteriosa, así como poco clara.
- Habla de sexo. Di que te gusta y escribe entradas atrevidas.
- Publica fotos tuyas insinuantes pero elegantes. A saber: cara borrosa, ojos pintados, enseño un hombro. Cara borrosa, labios rojos, destaco el cuello. Semidesnuda de espaldas. Semidesnuda en blanco y negro tapando pecho con libro. Tienes que dar a entender que eres guapa, estás buena y además eres medio lista: no olvides que quieres ligar con lectores/otros blogueros, así que no interesa salir enfrente del espejo del baño con un culotte de Hello Kitty.
- Busca un nick sugerente. Marina no es sugerente; sólo para Toni, que tuvo una maestra estricta que se llamaba así. Nicks de blogueras sugerentes sacados de la realidad: "Descalza", "Chica con falda roja", "Ella", "La Petite Claudine". ¿Cómo crear un nick sugerente? Yo te propongo que utilices los recursos que muestran los ejemplos anteriores: algo rojo, algo relacionado con tu cuerpo, algo francés.
Si eres tío:
- Muestra que eres suuuuuuuuuuper sensiiiiiiiiiiiiiiiiiiiible. Así me conquistó a mí J. Habla de tejados, luces de atardecer, de la forma en que se conmueve tu alma inmortal al escuchar las notas de un viejo piano colarse por una claraboya en un callejón. Muestra que estás atento a los pequeños detalles. Sé atrevido sin perder la inocencia.
- No pongas fotos. Si estás muy bueno, parecerá que quieres exhibirte. Si eres feo, las ahuyentarás.
- Habla de sexo, sí, pero también de forma sensible. Da a entrever que buscas a la mujer de tu vida. No enumeres conquistas así porque sí. Recuerda que nos gusta sentirnos únicas.
Una vez que se establece el contacto con un lector/admirador, comenzará una época de tonteo virtual. Dependiendo de lo gafapastil que sea el lector, esta época se alargará más o menos y será más o menos refinada. Puede ir desde el "qué tal, me llamo Pepito, agrégame al Facebook" hasta los largos mails diarios contando absurdeces y hablando de referencias literarias comunes. Las dos cosas tienen su encanto.
Fotos: cuanto antes mejor. A ver, seamos sinceros: el físico importa. Está ahí, es un factor. Desconfía de los que tardan mucho en mandar fotos. Desconfía de los siguientes tipos de fotos:
- Fotos muy escoradas.
- Fotos borrosas, aunque sea con intención artística.
- Fotos en las que la moda de la ropa que lleva su destinatario pertenece claramente a una década anterior.
Luego ya en función de tus manías. Yo hay veces que he intentado calcular la altura a partir del tamaño de los huesos del brazo porque al tipo no se le veía de cuerpo entero. Verídico.
Aquí me vais a decir que soy una nazi, pero qué queréis que os diga: mejor ir con las ideas claras y tener los filtros activados desde el principio que darle esperanzas a un tío que luego no va a gustaros y tener que dejarle tirado in person. Esto me ha pasado y es muy desagradable.
Teléfono: fundamental. FUNDAMENTAL. No es lo mismo hablar que escribir. No es lo mismo una animada y estimulante conversación de chat que una animada y estimulante conversación telefónica. El paso de chat a teléfono es mucho más traumático y determinante que el paso del teléfono a la realidad. Si podéis pasar horas charlando, si os gustan vuestras voces, si el ritmo es adecuado, si os reís, si os entendéis... entonces hay muchas posibilidades de que en persona paséis, por lo menos, una tarde agradable. Os habla una que ha pasado momentos realmente críticos intentando sostener conversaciones normales en persona con excelentes chateros/escritores de mail.
Y ahora voy a introducir un concepto obvio pero importante:
ASEGÚRATE DE QUE NO TIENE NOVIO/A. ¿Cómo? Pues mediante sutiles indirectas. Si ves que se escaquea de las indirectas, plantéale directas. Habla la experiencia: mejor quedar como una tía un poco demasiado franca que verte depilada y anhelante frente a un chico que te confiesa que "bueno, sí, en realidad tengo algo ahí desde hace unos meses, aunque no es del todo serio". True story.
¿Cuándo quedar? Cuanto antes, mejor. Ya lo he dicho en otras ocasiones: las expectativas las carga el diablo. Mientras menos tiempo tenga vuestro pobre cerebro para ilusionarse y montarse pelis respecto al lector/bloguero, menor será la caída si la cosa no va bien.
¿Cómo quedar? Depende. Depende del grado de seguridad que tengáis de que la cosa va a ir bien.
- Quedadas para café, cena, cine: idóneos si el notas en cuestión vive en vuestra ciudad o si vosotros vais a la suya por motivos ajenos al idilio. Idóneas también para niveles de atracción moderados o fotos confusas. Si quedáis con alguien que no sabéis seguro si os va a molar, está bien tener una coartada alternativa para escabullirse, en plan "no, es que después he quedado". Aunque igual canta mucho, pero bueno: mejor quedar mal que tener sexo no consentido. Digo yo, vamos.
- Quedadas con alojamiento incluido. J. me dijo una vez que cuando un chico y una chica sin pareja duermen bajo el mismo techo, la posibilidad de tener sexo va implícita. Hay que tener en cuenta que mi J. está salido cual pico de mesa, pero su parte de razón tiene. Así que si invitáis a alguien a dormir a casa e intenta meteros cuello, tampoco os sorprendáis. Yo, personalmente, no me quedaría en casa de nadie con quien no tuviera una seguridad razonable de que voy a frinkar.
En estos casos yo, personalmente, creo que es útil llegar al nivel de confianza suficiente con el maromo como para poder acordar qué va a pasar en caso de que al final no os moléis. Recordad que no importa lo guapo que salga en sus fotos del Facebook ni lo bien que lo paséis charlando: siempre, siempre, siempre existe la posibilidad de que en persona tengáis la misma química que Alberto de Mónaco y su mujer. Así que si acordáis que en ese caso no pasa nada y que vais a pasar un finde divertido los dos juntos, pues estupendo.
A partir de ahí, pipiolos, adelante. No tiene por qué ir ni mejor ni peor que una relación que empieza por otros cauces. Que a una persona le guste lo que escribes no quiere decir que se haya enamorado de tu alma inmortal y que tengas vendido todo el pescado, lo que se traduce en: procura depilarte, o lo que quiera que hagáis los tíos cuando quedáis con una chica que os gusta.
Personalmente, estoy en una fase de noquierolectoresnimuerta, pero si mañana me escribiera un moreno guapo y majo y me dijera qué bonitos ojos tienes es más que probable que me tirara otra vez a la piscina. Soy así de absurda. De momento, sin embargo, he quedado el miércoles para ir al cine con un chico que no me lee. Que vive aquí, en Cádiz. Que escala y que me dice linda de vez en cuando, porque es argentino. Y aunque a los argentinos los cargue el diablo, qué sé yo; la vida real no deja de tener su gracia.
